Sindicales

17/11/1994|432

Fuera la intervenciòn y la "autogestión"

La intervención menemista del Hospital Posadas está decidida a llevar a fondo la destrucción del hospital público. Fracasados todos los intentos de transferencia a la provincia, cierre de servicios y privatizaciones, ahora le toca el turno a la autogestión, es decir, a la arancelización y al cese del financiamiento público.


Se ha contratado a una empresa de facturación e informática, que entre otras “tareas” entregaría los turnos a los pacientes. Para atenderse será necesario carnet de obra social o carnet de pobre; como la empresa se llevará un porcentaje que oscila en el 16% de lo recaudado, queda claro que aquel paciente con “carnet de pobre” no recibirá atención. La empresa dispondrá así de turnos diferenciados y camas cautivas.


Paralelo a esto, la intervención ha ido armando toda una red de asesores, auditores, contratación de consultoras, etc., pagados con los fondos del hospital y que forman el staff que garantiza llevar adelante la autogestión.


Los trabajadores son el gran escollo para la política menemista


En febrero, una huelga por tiempo indeterminado hizo caer al anterior interventor Babucci, e hizo fracasar su gestión provincializadora y privatizadora. Con la nueva intervención Passaro, no ha habido asamblea de ATE o de los profesionales, donde no se repudiara la autogestión, desarrollándose paros y movilizaciones en este sentido. En una reciente mesa redonda organizada para debatir sobre la autogestión, la intervención fue incapaz de presentar un panelista que defendiera su política. Todos los panelistas se expresaron contra la autogestión, al igual que los compañeros presentes.


Los trabajadores del Posadas siguen siendo el gran obstáculo a la política menemista de destrucción de la salud pública. Es esto lo que explica el impulso que ha dado la intervención a “organizaciones gremiales” inexistentes como APROSAN (entre los profesionales) y UPCN, partidarios todos ellos de la autogestión. Estas maniobras divisionistas apuntan a quebrar la organización gremial de los compañeros. Junto a esto se ha puesto en marcha la privatización de la vigilancia, que incluye personal armado dentro del hospital, es decir, un grupo especial de represión.


Por una política común de ATE y la Asociación de Profesionales


La intervención está jugada a fondo con la autogestión y es por eso que cualquier reclamo en defensa de los trabajadores y el hospital público es, en primer lugar, una lucha contra la intervención del gobierno menemista.


En este sentido, en un documento firmado por ATE y la Asociación de Profesionales del Posadas, se plantea: “El personal de este hospital no necesita una intervención ‘técnica’ con un grupo de asesores y auditores que sólo anulan las jefaturas naturales de los diferentes servicios. Existe en nuestro personal capacidad técnica suficiente para conducir el establecimiento”; junto a esto se plantea la lucha por un “presupuesto hospitalario que contemple: la totalidad de la masa salarial correspondiente a los montos ya abonados del SINAPA, sus grados y adicionales, concreción del aumento de los reemplazos de guardia e incorporación a planta permanente de los contratos técnicos y planta transitoria. Decreto de enganche al 277 de los residentes. Concursos para cargos jerárquicos del sector profesional. Insumos necesarios, aparatología con mantenimiento de los mismos. Priorizando el gasto únicamente en servicios propios y no en contrataciones privadas”, agregando: “Rechazamos la política oficial de autogestión y autofinanciamiento porque defendemos un hospital público con el presupuesto del Estado necesario, que garantice la continuidad de la atención de la población sin ningún tipo de discriminación. No a la ‘sanatorialización’ del hospital”.


Los trabajadores del Posadas han demostrado con creces que son los únicos interesados en su defensa y es por eso que deben ser ellos quienes lo dirijan. Fuera la intervención menemista, elección directa de la dirección del hospital. No a la autogestión, fuera las empresas privadas. Abajo el proyecto de prespuesto 1995. Asambleas y movilización conjunta de ATE y Asociación de Profesionales. Coordinación de la lucha con el conjunto de los hospitales públicos, cualquiera sea su jurisdicción.