26/04/2001 | 704

Gran elección de la violeta en el centro Gallego

El 11 de abril se realizaron las elecciones para elegir Comisión Interna y Cuerpo de Delegados en el Centro Gallego, que venían siendo postergadas desde hace más de un año. Es que la burocracia Celeste y Blanca de Daer (hermano del burócrata mayor de la CGT) sabía que iba a perder la conducción del establecimiento.


Un antecedente inmediato es que en las elecciones para elegir la Comisión Directiva del sindicato (Atsa), realizadas en octubre pasado, la burocracia perdió en el Gallego por 152 a 84 (sólo votaban los afiliados) ante el frente Lista Bordó.


La vuelta de Izquierda Unida


En aquella oportunidad el frente Bordó estuvo constituido por la Bordó (Mst), Blopepsa (moyanistas), Verde (CTA), Asis (PO e independientes) y La Jeringa (agrupación independiente del Centro Gallego). El gran ausente de este frente contra la burocracia participacionista de Daer y West Ocampo fue la agrupación 14 de Junio, que orienta el PC. Esta última no sólo no apoyó a la lista sino que hizo campaña activa contra el frente Bordó llamando a votar en blanco.


Ahora, ante las elecciones para interna en el Centro Gallego, el Mst y el PC reconstruyen Izquierda Unida (IU) en el gremio de la sanidad… pero para llevar adelante una política divisionista, maniobrera y anticlasista.


Comienzan por dividir al frente Bordó que el Mst había integrado con el PO y La Jeringa en el Gallego.


Maniobras anticlasistas


Y luego largan sorpresivamente, con chantajes de por medio, el llamado a una «consulta» para que «sin exclusiones» se vote por urnas quiénes iban a ser los integrantes de la fórmula para Delegado y Subdelegado General, que vota todo el hospital, por la lista antiburocrática.


Asis y La Jeringa se opusieron a este método de selección de los candidatos de una lista frentista, porque permitía participar en la misma a elementos patronales y burocráticos. Propusieron en cambio una Asamblea de activistas y trabajadores, con exclusión de los elementos reconocidos de la burocracia y la patronal, para que éstos eligieran a mano alzada las candidaturas de un frente antiburocrático y se discutiera y votara el programa que haría de mandato de la fórmula electa.


El Mst y el PC llevaron adelante su «consulta», con beneplácito patronal-burocratico, sin ningún tipo de fiscalización, introduciendo gran confusión en los compañeros, dado el poco tiempo en que se desarrolló la convocatoria electoral y todas las maniobras. Y… lógicamente fueron «nominados» sus candidatos para la «la lista única de oposición» (todos los entrecomillados son extraídos de volantes de la Lista Bordó).


Consulta permanente o asambleas


El problema metodológico que entraña esta «consulta» es esencial al desarrollo de una política clasista en el gremio de la sanidad. IU ratifica que llevará adelante una política de «consulta permanente», donde se «consulte» a los trabajadores (a veces con urnas y otras sin ellas) sobre los problemas gremiales, pero no se convoque a asambleas. Son métodos pasivos y maniobreros, contra el principio clasista y piquetero de que en asamblea se defiende a cara des-cubierta las posiciones de lucha, lo que permite arrastrar a los sectores más débiles que se dejan presionar por la patronal. No hay que olvidar que IU dirigió el gremio de la sanidad (y lo perdió frente a la burocracia hace 6 años), y que en ese período se caracterizó por desmovilizar, atomizar y desmoralizar la voluntad de lucha de los trabajadores. Nunca convocó a Asambleas Generales del gremio, las que fueron reemplazadas por las «consultas» manipuladas.


¿Ahora quiere repetir esta política en el Centro Gallego?


Las elecciones se realizaron y la burocracia Celeste y Blanca fue aplastada. Primero salió la lista de IU, segundo el bloque clasista integrado por Asis y La Jeringa (Lista Violeta) y última la burocracia de Daer.


En el cuadro adjunto se pueden ver los resultados tanto de la elección de Delegados, como de la llamada «consulta». El lector podrá apreciar que sacaron más votos en la «interna» trucha que en la elección general, lo que evidencia que intervino gente que luego no los votó.


Ahora los delegados de sección de la Violeta en el nuevo Cuerpo de Delegados lucharán por que ésta funcione, democráticamente, tomando las decisiones trascendentales en asambleas, planteándose encarar la lucha por las postergadas reivindicaciones de los trabajadores del Gallego: respeto a las conquistas del convenio, incorporación de los premios al básico, aumento salarial, rechazo a las tercerizaciones, efectivización de los contratados, etc.


El gran avance de la Violeta alienta el trabajo de una corriente clasista en el gremio de la sanidad.

En esta nota

También te puede interesar: