15/07/1999 | 635

Gran lucha hace retroceder el despido de 720 obreros

Obreros de la Fluor Daniel-Sade, que construyen la ampliación de la Planta Petroquímica, lograron frenar el mayor despido de la historia de Bahía Blanca, al imponer la reincorporación del total de los 720 trabajadores que habían sido despedidos tras un paro total por un aumento salarial.


Esta lucha, que momentáneamente ha sido suspendida por el acatamiento de la Uocra a la conciliación obligatoria, fue iniciada a mediados de junio con un paro de 48 horas impulsado por los cañistas y soldadores, contra la voluntad del delegado afín a la dirigencia de la Uocra. En ese momento, la patronal se había comprometido a otorgar el aumento, pero despidió a 16 compañeros. El reclamo de las bases forzó que la Uocra se reúna con la empresa, la que accedió a reintegrar a todos los compañeros. Pero cuando se cobró la quincena, en vez de aumentos, los obreros se encontraron con el descuento de los dos días. Esto generó una reacción en la obra que se autoconvocó en Asamblea. Allí participaron casi todos los trabajadores y, nuevamente en contra del planteo de la dirigencia de la Uocra, se votó el paro desde el día 8 de julio, hasta que la patronal reintegre el descuento y otorgue el aumento reclamado.


Ante la masividad del paro, la negrera Sade quizo cortar de ‘cuajo’ y despidió a todos los obreros. Sin embargo chocó con una gran resistencia. Los trabajadores bloquearon la entrada a la obra con su movilización y la quema de neumáticos, impidiendo la contratación de nuevo personal. La masividad de la huelga y el peligro de que el conflicto se propague como reguero de pólvora a las empresas vecinas hizo recular a la patronal, mediante la intervención de la Secretaría de Trabajo y su conciliación obligatoria. Se buscó disimular la derrota, haciendo aparecer como que el reintegro del total de los compañeros a partir del día 14 de julio (y no en etapas como pretendía la Empresa) era parte de la ‘conciliación’ para arribar a un acuerdo.


La gran lucha de los obreros de Sade ha hecho temblar al conjunto de la patronal. Conscientes de la envergadura y potencialidades de la lucha, desde el propio gobierno se formó una mesa de «Concertación Económica y Social de Bahía Blanca», junto con todas las cámaras patronales.


Un capítulo especial merece la política pro-patronal de la dirigencia de la Uocra. Obligada por los trabajadores, aceptó las medidas de fuerza, pero ahora junto a la CGT se ha sumado a la ‘Concertación’ patronal.


Raúl Rubino, secretario general de la Uocra, manifestó «…nosotros no entendemos qué pasó… lamentablemente la gente lo hizo porque está cansada…» (La Nueva Provincia, 13/7).


Esta es la situación: una gran lucha de los trabajadores iniciada desde abajo; la gran patronal que tiene que recular con el despido de los 720 compañeros y una dirigencia, alejada de la lucha y cada vez más cerca de la patronal, en la que no debemos depositar ninguna confianza. El Partido Obrero impulsa que se forme una Comisión para las negociaciones con Delegados elegidos en Asambleas, por la devolución de los dos días y un salario mínimo de 1.600 pesos, como piden los compañeros. Que los obreros de todas las Obras se autoconvoquen en Asambleas y se organice un Plenario para votar que la Uocra y la CGT lancen un plan de lucha por el aumento salarial, retirándose de la Mesa de la ‘Concertación’ patronal.


En base al informe de los compañeros de Obra

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