24/12/2020
METALÚRGICOS

GRI Calviño: los trabajadores frenan maniobra flexibilizadora

Luego de la firma inconsulta del acta entre Caló y el Barba Gutiérrez con la patronal, el “acuerdo” no fue homologado, quedando suspendido en los hechos.

Se produjo un giro en el conflicto de GRI Calviño, debido a que el Ministerio de Trabajo bonaerense exigía la firma de los delegados de base del acta que establece la flexibilización y reduce al mínimo la actividad gremial de esos delegados, hecho que no ocurrió. Recordemos que el “acta” fue firmada por el líder de la UOM, Antonio Caló, con el aval completo del Barba Gutiérrez y Furlán, entre otros dirigentes de la burocracia del gremio. Dicha acta no fue previamente consultada en la asamblea de fábrica y no contó con el aval de los delegados de base.

La intención del Ministerio de Trabajo bonaerense, al exigir que los delegados firmen el acta como condición a la homologación del acuerdo, era obtener la legitimidad que el acta inconsulta no tiene, y al fin y al cabo transformarla en un acta de rendición por parte de los combativos metalúrgicos de GRI Calviño.

Frente a esta situación, con todos los trabajadores reincorporados, una asamblea de base resolvió rechazar el acta nuevamente, y que los delegados no la firmen. De este modo, mientras el Barba Gutiérrez los esperaba en el Ministerio de Trabajo, al que nunca llegaron, el acta inconsulta quedó “naufragando”. La maniobra del Ministerio de Trabajo de Kicillof, que durante el conflicto jugó abiertamente en favor de la patronal permitiendo que ella actúe a su antojo, salió mal.

La lucha contra la flexibilización en un nuevo escenario

La aplicación de la flexibilización laboral que intenta imponer la patronal encuentra de este modo un escenario más desfavorable para la empresa, ya que ésta confiada en la entregada de Caló y el Barba levantó el lock out e ingresó a planta muchos insumos para arrancar la producción.

El intento de flexibilización consiste en agregar más tareas a la gran mayoría de los trabajadores. Si bien el acta señala que se recategorizará a un sector como oficial múltiple, lo que ello oculta es que esos trabajadores ya realizaban múltiples oficios anteriormente y la empresa no les reconocía la categoría; ahora, la patronal pretende agregar, según dicta el acta, más oficios y tareas además de los que tenían, aumentando la explotación de cada obrero.

Por otra parte, el acta señala que los trabajadores que realicen tareas correspondientes a otra calificación profesional “transitoriamente” recibirán un plus del 4% solo por las horas trabajadas en esa tarea. El acta cita el artículo 12 del CCT 260/75 del convenio según la conveniencia de la patronal, para eludir las recategorizaciones de los trabajadores que realicen tareas correspondiente a dos o más oficios.

El acta también establece que los trabajadores no pueden realizar acciones directas por sus reivindicaciones sin primero trasladar los reclamos a la seccional que dirige el Barba Gutiérrez, intentando anular la acción gremial de los delegados. También las asambleas deben contar con el permiso patronal. Como se puede ver, la relación de fuerzas entre los trabajadores y la patronal, a pesar de la entregada de la burocracia sindical, sigue permitiendo que se realicen asambleas, incluso que ésta desconozca el acta que intenta condicionarlas.

La aplicación o no de la flexibilización laboral será el resultado de la lucha entre los metalúrgicos de GRI Calviño y su organización interna, por un lado, y la patronal, por el otro. La fuerza que demostraron los trabajadores en estos cuatro meses de conflicto pone de manifiesto que será difícil que pase esta ofensiva antiobrera. El conflicto de GRI Calviño demuestra que cuando los trabajadores abren un camino de intervención, sobre la base de la asamblea de fábrica y la acción directa, ponen un límite al plan de ajuste patronal, aunque ésta cuente con la colaboración del gobierno y la burocracia sindical.

La burocracia de UOM sumó más desprestigio al que ya tenía producto de la entrega salarial sistemática, entre los trabajadores de esta fábrica. La conclusión de construir en todo el gremio una agrupación independiente de la burocracia sindical, de las patronales y el Estado debe ser una conquista más por parte de estos metalúrgicos, además de las que ya se obtuvieron como la reincorporación de todos los despedidos y el freno a la flexibilización.