Sindicales
16/10/2026
Hugo Yasky, de la CTA de los Trabajadores, justifica la complicidad de los diputados peronistas con Milei
Salvataje del nefasto DNU 70/23 y de la gobernabilidad libertaria.
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Una vez más, diputados que responden a gobernadores peronistas y/o forman parte del bloque de diputados de Unión por la Patria fueron engranajes claves para evitar dar quórum para una sesión en la que estaba planteado derogar el reaccionario y antiobrero DNU 70/23.
Frente a miles de manifestantes que enfrentaban al gobierno y a la salvaje represión, actuaron obscenamente en resguardo del régimen entreguista al imperialismo y antiobrero de Milei. El papel de sostenimiento del odiado gobierno mileísta se mostró más claro que nunca.
La decisión del PJ y de la burocracia sindical peronista de sostener esta orientación a rajatabla se ratifica más que nunca con las declaraciones realizadas ese día por Hugo Yasky, secretario general de la CTA de los Trabajadores.
Efectivamente. Consultado por el diario Perfil respecto de su opinión sobre los diputados de los gobernadores peronistas que votan y/o actúan en favor de Milei en el parlamento, la respuesta de Yasky fue contundente.
¿Había que repudiarlos?
No. La contestación del burócrata fue salir en su defensa: “Lamentablemente creo que esos diputados, si actuaran a conciencia, si no tuvieran que ser manejados a control remoto y ordenados por la lógica del toma y daca de algunos gobernadores, yo estoy convencido, lo sé, votarían... estarían presentes en la sesión y votarían contra el DNU. Yo no tengo ninguna duda. Es lamentable que todavía hoy, cuando ya este gobierno prácticamente se encamina hacia el tercer año de mandato, tengamos este tipo de transacciones que le hacen daño a la credibilidad de la democracia, porque este toma y daca permanente, armado de mayorías para la ocasión, estas asociaciones que racionalmente no tendrían explicación si uno entendiera que estos diputados forman parte o tienen un mandato que es tratar de defender las posiciones de un sector político que no comulga con el oficialismo. Todo esto le quita esa credibilidad que tiene que tener el Congreso” (Perfil, 15/10).
El control remoto al que se refiere Yasky, sin embargo, es el mismo que altera su propio comportamiento. La actitud del peronismo en el parlamento se complementó con la de la burocracia sindical en las afueras del Congreso. La CTA-T que él lidera también negó quórum. No convocó a parar, tampoco lo hizo su principal gremio nacional, la Ctera. En la Plaza de los Dos Congresos, a la que concurrieron decenas de miles de personas, se hizo presente con apenas cinco o seis centenares de personas, y Sonia Alesso, la secretaria general de Ctera que habló en el palco de los convocantes, no planteó ninguna lucha para adelante.
No solo esa actitud le quita credibilidad al Congreso, como dice Yasky, sino fundamentalmente al peronismo cómplice en todas sus variantes, principal sostén de la gobernabilidad del régimen mileísta con la paralización de los sindicatos de parte de la CGT y ambas CTAs, que llegan al tercer año de gobierno de Milei sin desenvolver ningún plan de lucha para derrotarlo, porque la credibilidad que cultivan es la de ser confiables para la sostenibilidad del régimen patronal al que están sometidos.
El bochornoso papel jugado por la burocracia de la CTA-T en esta jornada crucial pone de manifiesto también la importancia de enfrentarla en las próximas elecciones de esa Central, para desplazar a Yasky y a su sucesor, Roberto Baradel.
Desde estas páginas llamamos a todas y todos los trabajadores de la central yaskysta a votar y llamar a votar por la Lista 6 Multicolor, que con la candidatura a secretaria general de Romina Del Plá plantea colocar esta lucha al servicio de la recuperación de la CTA para las y los trabajadores y por una nueva dirección del movimiento obrero, al servicio de las luchas y de la necesidad de organizar la huelga general hasta derrotar a Milei y a todos los gobernadores cómplices.




