19/11/2020
JUBILACIONES DE INDIGENCIA

Jubilados: 30 pesos por día de aumento

Incluso con el nuevo aumento quedará por debajo de la canasta de indigencia calculada en $ 20.740.

Con el decreto presidencial del 5% la gran mayoría de los jubilados que cobran la mínima (unos 4,4 millones según la Anses),  pasará de $18.120 a $19.035. En billetes reales, en el bolsillo son $903.

A pesar de las evidencias contrarias, el gobierno de Fernández y sus funcionarios, incluyendo a los camporistas como Fernanda Raverta titular de la Anses, salen al unísono a decir que los jubilados le ganaron a la inflación. Incluso lo disfrazan diciendo que en diciembre cobrarán $28.500 (Raverta en abc Saladillo, 18/11), incluyendo tramposamente el aguinaldo.

El primer punto a tener en cuenta, más allá del manejo capcioso que se hace de los porcentajes, es que la mínima, sigue siendo miserable, cuando la canasta jubilatoria está en casi 50.000 pesos.

Las jubilaciones que superan la mínima sufrieron la discriminación de menores aumentos, cuestión que en todo el año no fue enmendada, ya que en marzo estuvieron por debajo del aumento otorgado a los de menores jubilaciones que recibieron un bono de $5.000 y 2,3% de ajuste (de miseria también).

Andrea Falcone, abogada previsionalista explica en Infobae (18/11) que “los aumentos de este año corresponden a la movilidad desde julio de 2019 a junio de 2020. Hay que medir la inflación de ese período versus los aumentos que dieron; depende si cobran la jubilación mínima, media o la máxima estarán perdiendo frente a la inflación entre 6 y 14% aproximadamente”.

Aumento de las jubilaciones. Fuente Adrián Tróccoli (infobae 18/11)

En el siguiente cuadro se ve la diferencia entre los decretos y la fórmula suspendida y la diferencia de aumento entre la mínima y los demás haberes:

Importa  tener en cuenta que con la fórmula suspendida del macrismo, votada por el peronismo, los jubilados también perdieron entre el 2018 y el 2019 casi el 20%.

El gobierno de Fernández no contempla ni la actualización de las jubilaciones mínimas acorde al valor real de la canasta, ni la devolución de lo perdido tanto durante el macrismo como en su propio gobierno. Pasa a profundizar este verdadero saqueo a las jubilaciones con la nueva fórmula presentada en el Congreso a ser utilizada desde marzo del 2021.

Los cálculos de lo que resultará son favorables a las cuentas del tesoro, necesarias para pagar al FMI. No benefician ni recomponen las jubilaciones.

La nueva movilidad antijubilatoria, basada en los aumento de los sueldos en blanco (con paritarias a la baja como la firmada por UPCN del 7%) y en la recaudación que va en retroceso en pleno período de recesión, pronostica una nueva depreciación de las jubilaciones respecto a la inflación.  A esto se suma que el  ajuste es  dos veces por año y se calcula sobre los meses anteriores (el de marzo sobre septiembre-diciembre) por lo cual ya implica que la actualización viene después  de haber tenido que pagar todos los artículos de consumo y las cuentas de los meses anteriores con una inflación en marcha  y es por detrás de la futura.

El gobierno presenta en su armado de reforma jubilatoria un supuesto índice de inflación del 35% anual cuando gran cantidad de analistas económicos pronostican el 52%. Manipula las cifras para encubrir que viene metiendo la mano en las jubilaciones y que se apresta a seguir haciéndolo.

Por la actualización de las jubilaciones y la devolución de lo adeudado. Por la movilidad

El día 18, en la concentración en Congreso, el Plenario de Trabajadores Jubilados planteó la lucha contra la nueva fórmula confiscatoria, la mínima de $49.614, el pago de las deudas a todos los jubilados y en especial a los de Chubut que no cobran sus haberes y la movilidad automática sobre la base de la inflación o el aumento de sueldo, lo que sea mejor. Fue clara la  defensa de la Anses y de las cajas, contra el uso de los fondos para subsidiar a los capitalistas como se hace con los ATP o para parar la corrida cambiaria despilfarrando el Fondo de Garantía de Sustentabilidad

 

Se planteó el repudio a la determinación de Yasky, quien en nombre de la CTA, apoya la nueva fórmula elaborada con el FMI, que busca el superávit en las cuentas del Estado,  para garantizar el pago a los acreedores, robando una vez  de más a los jubilados.

Están convocadas las jornadas nacionales de lucha jubilatoria para el 26 de noviembre y el 11 de diciembre, sumadas a la determinación de marchar sobre el Congreso el día que se trate la nueva movilidad. Las organizaciones de jubilados, en frente único, invitan a participar a las organizaciones sindicales combativas y a exigir el paro nacional de la CGT.

 

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