Sindicales
19/6/2026
Judiciales de Córdoba: Llaryora también quiere intervenir sobre las paritarias, como en docentes
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La lucha judicial
Los judiciales vienen realizando una lucha por una efectiva recomposición salarial, con una acción desde abajo que le arrancó paros progresivos y contundentes a una burocracia sindical adicta al gobierno de Martín Llaryora.
Como está planteado profundizar la lucha hasta ganar, la conducción pavimenta una injerencia gubernamental, que en primer instancia es presentada como una “mesa de diálogo”, pero que bien vista implica una intervención del Ejecutivo provincial, a través del Ministerio de Trabajo. Así, la patronal se arroga ser juez y parte. Se sentarán en esa mesa tres pilares del ajuste y confiscación salarial: el gobierno, el Tribunal Superior de Justicia y la burocracia sindical.
Efectivamente, Llaryora se entromete en el proceso paritario judicial porque teme que la conduccion burocrática no pueda regimentar a las bases. Hay que subrayar las fuertes reservas de lucha para superar a una conduccion que mostró una vez más su esencia, y realizó una maniobra fraudulenta, tornando "abstractos" los votos del interior, de la que Federico Cortelletti se sirvió para ganar la última asamblea con escasos 10 votos.
En la mencionada asamblea, la burocracia de Cortelletti negó la validez de los mandatos del interior, y rechazó la participacion de la oposicion y los jubilados en la mesa de negociación. En lo programático, la oposición logró unir fuerzas y peticionó que se solicite una recomposición salarial en base a la perdida, que exceda el acuerdo de equiparación del 2025 por considerarlo insuficiente.
El mandato opositor recoge la demanda de las bases y expone la orientacion de la burocracia, que aunque consiguió hacer votar su moción de diálogo, fue condicionada; sucede que en el plazo de nueve días hábiles, el gobierno debería de dar respuestas a la demanda de las bases, y en caso de no hacerlo, los judiciales van al paro de 72 horas. Es claro que en la “negociación” el gobierno querrá aplicar el parámetro de la paritaria docente ("empatar la inflación"), que, cabe recordar, fue impuesta mediante una brutal represion e infiltracion de la asamblea provincial. Si Llaryora no lo hace y, por lo tanto, los judiciales arrancan un aumento superior queda planteado aplicar ese aumento a lxs demás estatales, esto por cláusula escrita en las paritarias de estatales y docentes.
Asi las cosas, la paritaria de judiciales importa y mucho, para el cojunto de estatales, docentes, y el movimiento obrero de la provincia. De ahí la necesidad de apoyar con todo la victoria de los reclamos del colectivo de trabajadores judiciales que responden a una situación que es particularmente grave en las categorías iniciales. Los ingresantes del área jurisdiccional continúan percibiendo salarios de pobreza, mientras la inflación acumulada y los descuentos derivados de la reforma previsional provincial profundizan el ajuste sobre toda la planta.
En relación a los aportes extraordinarios, Cortelletti demuestra aun más su colaboracion con el gobierno. Siendo parte de la CGT, con sus bases en lucha, no convocó al resto de los gremios, ni convoca a un plan de lucha consistente, a un paro general de estatales por la derogacion de la 11.087, 10.955 y 10.694.
Mientras los trabajadores sostienen medidas de fuerza y resignan parte de sus ingresos para defender sus reivindicaciones, las autoridades continúan sin presentar una oferta capaz de responder a la magnitud del deterioro sufrido por los salarios judiciales y por el presupuesto judicial en general que afecta a la infraestructura, la falta personal y el acceso a la justicia de toda la población.
Por eso, el debate de fondo no puede reducirse al adelantamiento de cuotas de equiparación previamente comprometidas. Este es el planteo de la burocracia de Cortelletti, es decir que busca cerrar una paritaria a la baja. Cualquier parecido con la burocracia docente de Roberto Cristalli no es casualidad. Se trata de dos conducciones cuya orientación salarial es la misma. Por eso ambos sindicatos que prácticamente tienen la misma patronal, y tienen reclamos similares no realizan un plan de lucha, puesto de que priorizan su sometimiento a la política del PJ provincial.
Preparar la próxima etapa
En los últimos dias comenzaron a circular versiones sobre posibles descuentos masivos por los días de paro. Un clásico de una patronal anti derechos, que es necesario enfrentar. La propia experiencia de estos meses demuestra que cada conquista obtenida fue producto de la movilización y de la intervención directa de las bases, y no de las “gestiones de la burocracia” que no logró abrir la mesa en 4 meses de conflicto. Los judiciales debieron permanecer, ocupar el salón de los pasos perdidos para que la Administración del Poder Judicial tenga una reunion con la comision directiva el 15 de abril.
Los trabajadores judiciales tienen plena conciencia de que todo avance fue arrancado por la lucha. Por eso, cualquier intento de represalia sólo contribuiría a profundizar el conflicto. Los judiciales deben seguir participando masivamente de las asambleas para debatir democráticamente cada paso de la lucha y evitar que las decisiones queden concentradas en negociaciones cerradas. Nada dijo Cortelletti luego de la primera mesa.
En conclusión, la experiencia reciente demuestra que sólo la huelga y la movilización lograron arrancar respuestas. Es necesario que todos los judiciales se afilien masivamente, participen en las instancias de deliberación e impulsen el mandato que fue construyendo colectivamente la oposición; hay que darle fuerza al planteo para derrotar al gobierno que pretende seguir ajustando salarios y jubilaciones, en una realidad insostenible. Vamos todos unidos, unifiquemos el reclamo de judiciales con el de docentes, estatales, en un frente único de trabajadores, así podremos conquistar una efectiva recomposición salarial. Vamos judiciales. Toda la provincia está expectante al resultado de su lucha. ¡A ganar!



