Sindicales

5/10/2017

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Jujuy: Operativo de Estado para quebrar la huelga de los obreros de Ledesma


Después de 17 días de huelga y sin ningún tipo de respuesta por parte de la empresa, el jueves 28, los obreros decidieron ir al corte de la ruta 34 para intentar por la vía de esta medida, lograr sentar a la patronal en la mesa de negociación y forzar al gobierno a tener que intervenir en esta crisis abierta. La primera respuesta oficial fue responder con una represión sobre los obreros, que fue derrotada por la movilización y la solidaridad de vecinos y los propios trabajadores.


 


El gobierno de Gerardo Morales ha operado en favor de los Blaquier durante todo este período. La patronal ha atacado sistemáticamente a los obreros y a su dirección, se ha valido de una justicia que le responde para desconocer a la directiva electa; ha anunciado que va a descontar todos los días de huelga.


 


Cambio de situación


 


Frente a este escenario, el viernes 29 de septiembre, el Ministerio de Trabajo de la Nación emitió una resolución autorizando a las patronales de los ingenios a “abonar la oferta de recomposición salarial efectuada antes del cierre de la conciliación obligatoria por acta del 12/9/17” (resolución 761-2017); o sea, la oferta realizada por la empresa, que está por debajo de lo acordado por todos los ingenios que cerraron su paritaria (17 sobre 23 en todo el país).


 


Esta maniobra configura un gravísimo ataque para los trabajadores y un terrible precedente para las futuras luchas: tiene el objetivo de quebrar cualquier acción y producir un cuadro de confusión entre los trabajadores. Es el método que empleó el gobierno de Morales desde que asumió con los trabajadores estatales: hace una propuesta en paritarias, los gremios no acuerdan y la provincia liquida en función de la propuesta del gobierno (la paritaria docente, por ejemplo, no se ha cerrado y el gobierno liquida en cuotas la oferta que realizó).


 


El gobierno de Morales replegó las fuerzas policiales y de Gendarmería y dejó a los obreros desorientados y en un cuadro de confusión, quienes decidieron permanecer a la vera de la ruta.


 


Los bloques políticos patronales, con Blaquier


 


Todos los bloques políticos patronales cerraron filas con la patronal de Blaquier, desde el intendente Oscar Jayat (UCR), que dijo que el conflicto era una operación para desprestigiar su gestión, hasta el gobierno provincial de Cambiemos (UCR-Frente Renovador). Ninguna bancada se pronunció ni se manifestó, ni acompañó a los obreros. A último momento, algunos figurones del PJ se acercaron para “sacarse una foto”, pero no impulsaron ninguna medida para el triunfo de los obreros. Sólo el Frente de Izquierda, junto a algunas organizaciones sociales de Ledesma, ha acompañado a los obreros en cada medida que tomaron, y estuvo presente en el corte, acompañando en las marchas y asambleas.


 


Otro dato fue la completa ausencia del kirchnerismo en el conflicto, que viene haciendo demagogia presentándose como el “abanderado para enfrentar el ajuste” y estuvo completamente borrado. La lista de Unidad Ciudadana Jujuy, con la incorporación de Unidos y Organizados (Tupac Amaru) y la Corriente del Pueblo (Luciana Santillán), estuvo totalmente ausente de los hechos. CFK no pronunció un saludo siquiera luego de la represión a los trabajadores en la ruta. El kirchnerismo se borró, como se borra de cada lucha, porque está en la variante de que no hay que jugar un rol en ellas y sí “castigarlos en las urnas”. 


 


La asamblea


 


La comisión directiva del sindicato de Ledesma convocó una reunión para el lunes 2 de octubre para explicar la maniobra del gobierno y determinar los pasos a seguir. La reunión se transformó en asamblea y por la presión de las bases se modificó de hecho el lugar: de la sede del gremio se pasó a deliberar a la orilla de la ruta. La propuesta que bajó desde la Comisión Directiva fue suspender las medidas de fuerza por un lapso de tiempo breve para negociar con la empresa, así no dar justificaciones a Ledesma que exigía el levantamiento de las medidas para negociar. Todos los delegados propusieron un cuarto intermedio de media hora para debatir con su sector.


 


A la vuelta, se propusieron dos mociones: seguir con las medidas de fuerza o suspender por 48 horas las medidas para intentar negociar. Ganó la propuesta de suspender las medidas de fuerza a partir del vencimiento del último paro votado (martes 3), aunque la moción de seguir con las medidas logró un 20% de los votos. El jueves 5 se convoca una nueva asamblea obrera para debatir si hubo novedades en la propuesta y si no qué medidas tomar.


 


El paro en Ledesma cumplía su objetivo, estaba afectando la producción de manera concreta: los trapiches funcionaban a mitad de su capacidad, se había reducido la producción de alcohol y se había paralizado completamente el refinado del azúcar. En este escenario, la maniobra del ministerio para habilitar a la patronal a liquidarle el porcentaje ofrecido por la empresa a los trabajadores generó un cuadro de confusión entre los obreros. Esto condicionó la medida de fuerza e inclusive agarró en “offside” a la directiva, que tuvo que plantear suspender la medida de fuerza para negociar con la empresa, pero claramente carece de una línea para intervenir a partir de este nuevo escenario.


 


En la medida en que se levanta el paro, creemos que tiene que haber una acción sobre los obreros que no pararon para ganarlos a las posiciones de lucha en la próxima etapa. La patronal se juega a quebrar la paritaria para reorganizar las condiciones de trabajo sobre la base de la precarización y flexibilización de las condiciones de trabajo, que va de la mano con la eliminación de puestos de trabajo.


 


Esta huelga es estratégica no sólo para toda la clase obrera azucarera de Salta y Jujuy, sino para toda la población que hoy en día sufre los ataques del gobierno a través de ajustes, despidos, precarización de las condiciones de vida, tarifazos, etc.


 


Para enfrentar al gobierno y al ajuste en las mejores condiciones es necesario desenvolver las máximas fuerzas populares para solidarizarse con este conflicto, por ejemplo a través de un comité de solidaridad en los lugares de trabajo, estudio y las barriadas, de pronunciamentos, etc.


 


El Partido Obrero en el Frente de Izquierda dispone sus fuerzas y actúa bajo esta orientación política.