31/01/2002 | 739

Junín se moviliza a una Asamblea Popular

El pasado viernes 18 de enero, se realizó en Junín el primer cacerolazo de la historia con la presencia de unas 300 personas. Todo comenzó con escraches en las casas de algunos políticos como Mirta Rubini, Ferrari, Blasi, donde se produjeron incidentes; por ejemplo, destrucción total de persianas, vidrios e intento de incendio en una casa en construcción perteneciente a Mirta Rubini… No todo terminó acá, pues luego de todos estos desmanes, las manifestantes siguieron avanzando hacia la propiedad del intendente de Junín, Abel Paulino Miguel (UCR) con las mismas intenciones.


La cúpula policial dispersó a la gente indiscriminadamente con gases lacrimógenos. En el PO hemos llegado a la conclusión que lodo esto es el resultado de una interna del PJ. Estos oportunistas no contaban con una propuesta definida y su liderazgo era débil. El día 21/1 convocamos a un Plenario de delegados de barrios periféricos de la ciudad para organizar nuestro propio cacerolazo, el de la dase obrera. El volante de convocatoria al cacerolazo, para el miércoles 23, contaba con una serie de puntos, por ejemplo: Fuera el corralito; pago inmediato de salarios atrasados, ningún despido; por 600 planes de empleo; salario mínimo de 600 dólares ajustables; disponibilidad de todos los ahorros inferiores a los 100.000 dólares; nacionalización de la banca por la reapertura de la obra pública que esta en suspenso; por una Asamblea Constituyente soberana en la nación, las provincias y los municipios para reorganizar el país sobre nuevas bases.


El martes 22, ocho compañeros del PO realizamos una pegatina del afiche que decía «Hay una salida, que la paguen los banqueros – Partido Obrero» en la ciudad. Casi finalizada la tarea fuimos interceptados por un móvil del comando de patrullas que, tras identificarnos, procedió a la detención de todos los integrantes y al secuestro del vehículo en que nos trasladábamos. Después de unas horas, fuimos liberados por no tener antecedentes (somos verdaderos obreros).


En la mañana del miércoles, en forma esquematizada, algunos compañeros salieron a repartir unos 4.800 de los volantes mencionados.


Gracias a esto y al acercamiento de otros sectores, notificados por los medios de comunicación. se llego al desarrollo de la manifestación más grande la historia de Junín. Según medios radiales anunciaron que unas 1.500 personas marcharon frente a bancos y a casas de políticos; todo el cacerolazo se desarrolló en forma pacífica. Pero al llegar al último objetivo del movimiento, la casa de la diputada M. Rubini y en medio de una confusión, se produce un disparo de arma de fuego proveniente del interior de la vivienda. Esto deja como saldo a un herido grave, con estado reservado, lo que origina un desborde en algunos manifestantes dejando la casa de la diputada justicialista completamente calcinada: seguimos nuestra marcha hacia la plaza principal y antes de desconcentrarnos convocamos a otro cacerolazo para el viernes 25/1.


El jueves 24, un grupo de Derechos Humanos y estudiantes autoconvocados se reunieron en la Plaza y discutimos realizar una marcha ese mismo día para pedir el esclarecimiento de los hechos ocurridos en la casa de la diputada Rubini. En dicha ocasión participaron unas 150 compañeros y. al finalizar, realizamos una asamblea para garantizar con so­nido, volantes y banderas el cacerolazo del viernes.


El trabajo realizado por los convocantes fue igual o mejor aun, a pesar de los incidentes del miércoles 23/1. En esta ocasión, plegándose al cacerolazo nacional, los juninenses, colmando todas nuestras expectativas, salimos a las calles: unos 2.500 manifestantes. Realizamos un circuito que pasó por la casa de los funcionarios más importantes de Junín (PJ y la UCR), los bancos, DGI, gas. donde se repudió la ausencia de la Iglesia y la complicidad del diario que les pertenece, terminando en la casa del Intendente, en donde se pidió su renuncia y se convocó a un nuevo cacerolazo con este fin para el día miércoles 30/1. Una vez desconcentrada la manifestación, un grupo de activistas improvisó una reunión que resolvió, por influencia nuestra, convocar a una Asamblea Popular para el día martes 29/1 en la plaza principal, con el fin de discutir y elaborar una orientación y un programa para el próximo cacerolazo.


Iremos con todas nuestras fuerzas a dicha asamblea a plantear que se vayan todos, por una Asamblea Constituyente paro reemplazar al gobierno de la bancarrota y definir un salida para el pueblo trabajador.

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