26/04/2001 | 704

¡Junto a la CGT San Lorenzo, los municipales se mantienen firmes!

Reutemann y Carlucci quieren doblegar a los municipales

Hoy, viernes 20, al mediodía, se cumplieron once días de toma del Municipio de Capitán Bermúdez, por parte de sus trabajadores de planta permanente.


Este miércoles soportaron la presión de la provincia, que mandó las tropas especiales de choque (TOE), con orden del juez local interviniente en el conflicto, de por medio, para desalojarlos. Las mismas se apostaron a dos cuadras de distancia.


La respuesta de la población fue buena porque en poco tiempo se reunieron más de 300 personas frente al edificio tomado. Comenzaron así febriles negociaciones entre los jefes policiales (gobierno provincial) y el sindicato. Frente a la firmeza en la toma del Soem y la CGT San Lorenzo, se concretó la entrevista solicitada a través de los medios con un representante del gobierno provincial, el intendente Carlucci y el sindicato.


Como era de esperar, pese a cierta expectativa en esa reunión del sábado 14, no se obtuvo nada. El abogado que representaba a Carlucci ratificó todo lo actuado por éste.


Pero la actitud más reveladora la tuvo el funcionario de la Secretaría de Trabajo, porque adoptó la figura de mediador y no de parte responsable. A tal punto quieren borrar la responsabilidad directa que le cabe a Reutemann y su fracaso pasado cuando intervino el municipio sacando al anterior intendente Do Brito, intervención que dejó peor la situación financiera (endeudamiento) de la ciudad, más allá del dinero trasladado de ATN (adelantos del Tesoro de la Nación) para pagarles a los municipales.


Los trabajadores han dado muestra de querer una solución a este conflicto cediendo parte de sus intereses:


• Quieren que el gobierno provincial sea garante del pago de sueldos atrasados, ya que Carlucci no cumplió.


• Sobre la base del punto anterior, están dispuestos a cobrar en cuotas razonables la deuda de 4 meses y medio (en realidad ya son cinco con los días de abril transcurridos).


• Que se anulen todos los sumarios, ya que Carlucci los aplicó por y sobre los compañeros más activos en la huelga.


• Los compañeros ofrecieron, sobre todo el personal jerárquico, trabajar voluntariamente si es necesario por la tarde (horas extras gratuitas) para poner en marcha la administración municipal lo antes posible.


Todo este planteo de buena voluntad de los trabajadores es despreciado por el intendente, cuyo único objetivo es despedir a todos los efectivos, para luego tomar discrecionalmente a todo el personal como contratados.


A todo esto, el arco político opositor, fundamentalmente el PJ, no ha dicho esta boca es mía respecto de la ordenanza con superpoderes cavallistas que reclama Carlucci.


Recordemos que más allá de alguna visita fugaz y de una nota de apoyo a la lucha sobre la base de pedir la renuncia del intendente (PJ Departamental), todos ellos han dirigido el municipio desde el ‘83: Cinalli ex intendente, Pellegrini ex diputado, Estévez ex senador por el Departamento San Lorenzo… y la lista puede seguir. Por ejemplo, Monasterolo, ex intendente de F.L. Beltrán (localidad lindante) y actual senador. Todos se mantienen en el más absoluto silencio público.


La ocupación sigue firme y la moral de los compañeros continúa alta, con lo que los días que transcurren fortalecen la posición de lucha.


La realidad revela que nuestra posición, planteada en dos grandes pintadas y en un volante repartido en los barrios, es correcta: hay que trabajar una gran Asamblea Popular Soberana que saque del pantano político y económico a Capitán Bermúdez. Esta tarea, por ahora, no es tomada por el sindicato.


Es necesario ponerle fecha a un gran festival, que ya estaba acordado pero que se disipó frente a la apretada del TOE.


También es necesaria una campaña provincial y hasta nacional que logre el apoyo y la solidaridad de todos los que se «arremanguen» a favor de la lucha de los municipales.


El Partido Obrero, como lo viene demostrando (único partido presente con una delegación el día que presionaron con la fuerza de choque policial), está empeñado en poner todas las energías disponibles con una posición de independencia política, por el triunfo de los compañeros municipales.


Gerardo Carlucci se mantiene firme en rechazar cualquier punto de acuerdo digno para las partes, o sea: «matar o morir».


El Partido Obrero se mantendrá hasta las últimas consecuencias junto a los municipales y la CGT San Lorenzo, porque está en juego el futuro del convenio colectivo de todos los municipales de la provincia, y de la población trabajadora de Bermúdez.

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