15/04/2020

Kicillof da la espalda a los médicos de la provincia

Sin noticias de la reunión paritaria, que el gobierno debía haber convocado luego del rechazo de la gremial Cicop a una oferta de pobreza.

Hasta el martes 14 era el plazo en que el gobierno bonaerense debía convocar a una nueva reunión paritaria con los profesionales de la salud, luego de que haya sido rechazada la oferta antisalarial y de que Cicop, sindicato provincial de médicos, presentara una seria de reclamos. Sin embargo, no han habido noticias al respecto.


Los discursos del gobierno se licúan en los hechos, cuando no atienden ni siquiera los reclamos de un sector de la primera línea de batalla contra la pandemia.


Una oferta de pobreza, sin cláusula gatillo


La oferta llevada a la mesa paritaria por la ministra de Trabajo, Mara Ruiz Malec, proponía modificar la categoría con la que se calculan los básicos, pasando de la categoría 17 a la 19 a partir del mes de marzo, lo que llevaría a $42.414 el sueldo inicial de bolsillo de un ingresante de planta, a $47.417 el de guardia en días hábiles y $ 51.218 durante fines de semana. Es decir, apenas se despegaba de la línea de pobreza, que el Indec el pasado mes de marzo estableció en $40.790. Esto sumado a la ausencia de una cláusula gatillo, metodología que ha replicado el gobierno en el conjunto de las paritarias.


El gremio de profesionales médicos rechazó esta oferta por “insuficiente” y porque está muy lejos de corresponder a las tareas que desarrollan y a los reclamos que han llevado a la mesa paritaria. Estos contemplan además la resolución de expedientes atrasados como los nombramientos genuinos con los mecanismos de la Ley 10471, incluyendo a todos los residentes que egresan este año; el cumplimiento de los planteles necesarios en todos los hospitales; la adecuada provisión de insumos y equipos de protección personal frente a la pandemia; la puesta en funcionamiento de comités de crisis a nivel local, en hospitales y municipios, con participación de los trabajadores; un plan de obras de infraestructura y una agenda de género (ILE, jardines materno paternales), entre otros reclamos.


La oferta del gobierno a los médicos refleja por un lado el estado de precarización laboral actual en el que están sometidos el conjunto de lxs trabajadores de la salud, empujando a varios a la necesidad de tener dos trabajos, empleándose por más de 10 horas. Por otro lado, como denuncia el gremio, profundiza el problema de la falta de personal en el sistema de salud público, dado que resulta poco atractivo para los ingresantes un salario de 40 mil pesos para incorporarse al sistema.


La situación es aún más preocupante en el marco de la pandemia. Porque además de no garantizar un salario acorde a la actividad que realizan, el gobierno no garantiza los insumos de protección personal, como los necesarios en ciencia y técnica para que el sistema sanitario pueda responder a la pandemia. Lxs médicos y el personal sanitario en su conjunto son empujados por el Estado a responder a la crisis arriesgándose a contagios y, frente a la posibilidad de un colapso sanitario, con la extensión de las jornadas laborales. Es conocida mundialmente la situación del personal de salud en Italia o España, con largas jornadas dentro de los hospitales, que superan las 24 horas.


Desidia


Que hoy no se conozca la fecha de la reunión paritaria es parte de la desidia con la que el gobierno trata la salud de los trabajadores, y particularmente la de quienes combaten la pandemia en la primera línea. El caso de la médica obstetra del Hospital Gutiérrez es muestra de ello: en un video que se hizo viral, denuncia que su contagio ha sido resultado de la falta de insumos, que venían exigiendo desde hace tres semanas, recibiendo como respuesta de la jefa de servicio les respondió que no eran necesitarios porque no había circulación. Por otra parte, denuncia que llamó al 148 y no la atendieron por “no estar su caso dentro de los sospechosos”, y sumándole a ello que, como era personal de salud, “ni la tenían que ver”. El sistema de salud falla desde el dispositivo de detección de contagios, incluso cuando los infectados y decesos sean números bajos. En este marco, es fundamental que se satisfaga del reclamo del gremio para que el covid-19 sea considerado como enfermedad profesional e integrada a la cobertura por parte de la ART.



El avance de la pandemia pone a la luz la miseria en la que está sumergida la provincia en todos sus aspectos: más de 12 millones de pobres y un 35% de la población sin obra social -de lo que se desprende una población con problemas crónicos de salud y más vulnerables a la pandemia. Frente a esto el gobierno prorroga el vaciamiento del sistema de salud, validando la continuidad del presupuesto “neoliberal” de Vidal. El peligro es mayor cuando Kicillof y los intendentes “estudian” como flexibilizar la cuarentena a pedido de las patronales.


Que defienden los intereses capitalistas lo mostró claramente el pago por 250 millones de dólares de Kicillof a los bonistas el mes pasado. Como dato saliente, lo hizo con préstamos de intendencias, entre ellas La Matanza y Avellaneda, que se encuentran profundamente comprometidas frente al coronavirus. La pandemia ha acelerado la crisis precedente y el default que acecha encadena a la provincia y los municipios de conjunto. El impasse paritario no está escindido de esta entrega.


La satisfacción de los reclamos de lxs profesionales médicos bonaerenses deben ser atendidos de forma urgente de la mano de la centralización del sistema de salud, público, obras sociales y privado, bajo comando único, para ampliar los recursos sanitarios y tener mayor capacidad de respuesta ante la expansión de la enfermedad. Por el fin del pago de la deuda y la aplicación de un impuesto extraordinario a las grandes riquezas capitalistas en la provincia para financiar la compra y producción de insumos sanitarios, respiradores, camas, y colocar recursos para garantizar verdaderamente una cuarentena en términos obreros y populares, con asistencia alimentaria a los comedores y un subsidio al parado de 30 mil pesos.


En este sentido, desde el Partido Obrero llamamos a impulsar comités de trabajadores de seguridad e higiene en todos los lugares de trabajo para defender nuestras condiciones de salud y trabajo. La coordinación obrera que impulsa Suteba Ensenada junto a juntas internas de ATE, cuerpos de delegados, el Polo Obrero y agrupaciones combativas de la región platense es clave en este sentido.





 

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