08/04/1999 | 621

La Asamblea de Activistas debe servir para una intensa discusión política y para una fuerte iniciativa de acción

Por Editor

Este ejemplo demuestra que la unidad obrera y el apoyo a los frentes patronales son recíprocamente incompatibles.


Por si esto fuera poco, Cavallo ya dejó trascender que está avanzando en un frente con Duhalde, mientras que De la Rúa, por su lado, dice que pondrá como ministro de Economía a un fondomonetarista liberal. Los burócratas del MTA y del CTA tendrán que hacerles tragar este sapo a los activistas de sus centrales, una tarea en la que pondrán seguramente todo su empeño.


El panorama descripto refleja claramente el pantano descomunal en el cual se encuentran los activistas obreros o sindicales. La lucha de resistencia diaria no les ha permitido hacer una reflexión más general sobre la situación nacional, lo que deja al desnudo una confusión que es aprovechada por la burocracia sindical. Lo que esta última quiere es simplemente asegurarse algún puesto en el aparato del Estado bajo el próximo gobierno.


Es en este cuadro que debe entenderse la convocatoria a una asamblea de activistas realizada por el Partido Obrero. Su propósito es introducir una reflexión de conjunto, que permita a los luchadores combatir la tendencia patronal que prevalece en sus organizaciones. A medida que se desarrolla la crisis política (consecuencia inevitable de la creciente crisis económica), quedará más expuesta la posición nefasta de las burocracias sindicales, y como consecuencia de esto crecerá la influencia de los activistas que se encuentren luchando para que sus organizaciones rompan con los partidos patronales e intervengan en forma independiente en la política nacional.


La asamblea, para tener éxito, deberá dar lugar a un vigoroso debate político, por eso está restringida en cierto modo a los elementos más activos de los trabajadores. La asamblea deberá hacer frente también a una situación internacional excepcional, porque la guerra es siempre la forma más alta de la crisis internacional, la que resume todas las contradicciones mortales del capitalismo y la que las desnuda como una cuestión de vida o muerte ante las masas.


El propósito declarado del Partido Obrero es formar una fuerte vanguardia obrera y luchar para que los trabajadores comprendan el lugar histórico excepcional que ocupan en la lucha de la humanidad para salir de este régimen de barbarie que es el capitalismo.

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