Sindicales

29/3/2023|1665

La crisis del transporte y la burocracia sindical

En las últimas semanas hubo medidas de fuerza en más de cincuenta líneas de Dota en el Amba

Durante las últimas semanas, la Agrupación Palacios-Lista Azul, encabezada por el moyanista Miguel Bustinduy, convocó de medidas de fuerza en más de cincuenta líneas de Dota en el AMBA, en acuerdo con la patronal. El reclamo fue el deterioro salarial y la entrega de cinco seccionales en las que la Azul ganó en las últimas elecciones: Mar del Plata, Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero y Jujuy (aunque el estatuto “cárcel” de la UTA establece que la conducción se elige por distrito único y no por seccionales).

El “paro de Dota”, que desquició el traslado de la población ese día, fue duramente atacado por la ministra de Trabajo, Kelly Olmos; acusó al monopolio de pretender digitar a su “interlocutor gremial” y amenazó hasta con el retiro de la concesión.

Un segundo paro, anunciado para el 23 de marzo por la Palacios, fue levantado, con el argumento de que se había “abierto una negociación por todos los puntos”; cosa que ninguna otra fuente confirmó. Por el contrario, el ministerio cerró filas con la burocracia oficial de Roberto Fernández, que le garantizó una paritaria en línea con el 60%.

El trasfondo de esta crisis es que el gobierno intenta propiciar una transición del “modelo” patronal, basado en los subsidios a otro de “equilibrio fiscal” -acuerdo del FMI mediante-, sostenido por un tarifazo y ajuste permanente. La inviabilidad de un ajuste de la magnitud que pide la patronal es una fuente de choques permanentes, por la “ecuación entre subsidios y tarifas”. La burocracia sindical es un peón en esta disputa entre grupos monopólicos.

La situación se profundizará a partir de otro lock-out que ya lanzaron las cámaras empresarias del sector con el grupo Metropol en punta, que dejó de operar varias líneas por “falta de subsidios al combustible” y el anuncio de que no pagarán los salarios de marzo.

El apoyo acrítico a medidas de fuerza, inconsultas y en combinación con la patronal, es un callejón sin salida. Tampoco, desde ya, la pasividad, en línea con la burocracia oficial. Los trabajadores tenemos que valernos de esas divisiones para impulsar una amplia deliberación, asambleas y un programa propio: 300 mil pesos de inicial de bolsillo, indexado por inflación; basta de despidos; defensa del convenio colectivo.

https://www.prensaobrera.com/sindicales/paro-en-bridgestone-por-ocho-despidos-arbitrarios

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