31/08/2018

La CTA Yasky quiere que Macri se quede

Candidato a secretario general de la CTA T.

La secretaria general de Ctera, Sonia Alesso, cerró el plenario de secretarios generales de Suteba convocado el día después del paro docente de 72 horas en la provincia de Buenos Aires. Las palabras de la dirigente fueron toda una definición estratégica de la política kirchnerista y de la CTA Yasky frente a la crisis de fondo que está demoliendo al gobierno macrista. Sin privarse del consabido sonsonete contra la izquierda por no haber votado a Scioli, Alesso calificó al macrismo de banda soporte de la dictadura para afirmar a continuación (textualmente): "queremos que terminen el mandato" y lo repitió llamando a votar bien en el 2019. ¿En qué quedamos? 


Más allá de los cánticos rituales, esta defensa en seco de la gobernabilidad de Macri y por extensión de Vidal cayó como un balde de agua fría sobre el propio aparato celeste que debe hacerse cargo del sincericidio de Alesso. En verdad la frase a bocajarro de la secretaria general de Ctera fue una bajada de línea de todo el kirchnerismo que no quiere echar a Macri con la movilización popular. En la multitudinaria marcha y concentración en apoyo a la huelga de los docentes universitarios el también K secretario general de la Conadu anunció ante 350.000 personas que él quería "un 2003 y no un 2001". Son los enterradores de un nuevo Argentinazo y de una salida obrera.


Como señalamos en la conferencia de prensa de la Lista 6 Multicolor para las elecciones de la CTA T, la burocracia kirchnerista trabaja a consciencia por la derrota de la rebelión popular. Las posibilidades electorales de un peronismo y un kirchnerismo agotado, corrupto, y que arrastra el fracaso de 12 años de gobierno de Néstor y Cristina Kirchner son antagónicas con la irrupción de la clase obrera y su protagonismo en esta crisis histórica. En la vereda opuesta de una alianza con los agentes declarados del "que se queden hasta el 2019", los clasistas luchamos por terminar con este régimen de explotadores capitalistas que tienen de bastón de apoyo al nacionalismo burgués y su burocracia sindical desde la CGT a las CTAs.


No hay alianza “troskokirchnerista” sino una delimitación tajante con un kircherismo que oficia de bombero de la rebelión popular. Ese es el valor del Fuera Macri, Vidal y los gobernadores del ajuste. Como lo grafica el vaciamiento de la educación pública y la destrucción de las escuelas (700 siguen con clases suspendidas porque no hay condiciones para estudiar o trabajar), abogar por la continuidad de los ajustadores es funcional al pacto infame con el FMI y a las paritarias de hambre que liquidan salarios y jubilaciones en pleno Rodrigazo.


Como mujer de estado (burgués), Alesso recomendó esperar al 2019. Que no caigan Macri ni Vidal y que no prospere la huelga general activa para que se vayan. A tono, la dirección de Baradel se dedica a administrar el conflicto con una negativa rotunda a la huelga continuada docente, a pesar del cuadro de derrumbe completo de la educación bonaerense. Le cupo a una parte de la Multicolor y a Tribuna Docente defender la continuidad de la huelga hasta quebrar el cepo paritario y las provocaciones de Vidal (oferta salarial de hambre, municipalización, ataque a la huelga docente y reducción presupuestaria). ¡Fuera Macri! ¡Fuera Vidal!

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