30/11/2021

La discusión paritaria en los municipales de Córdoba

No recompone lo perdido y seguirá perdiendo frente a la inflación.

Todos sabemos que la inflación le gana al salario municipal. A eso lo sentimos los trabajador municipal de manera contundente ya que, como publicó La Voz (28/11/21) “la variación de los ingresos remunerativos fue la más baja de todas para el período de pandemia: apenas el 28%”. En ello incide el recorte de la séptima hora y la paritaria tardía, paliados ambos ítems por pagos no remunerativos”. La Voz señala también: “sí bajaron abruptamente los haberes de los jubilados”. En dos líneas retrata la gestión del intendente Martín Llaryora: ajuste y precarización.

Hoy martes 30 de noviembre debatimos una nueva propuesta salarial que profundiza la marca de la gestión: la mesa paritaria presentó a debate la recomposición de 18,95 puntos (9,50% y 9,45%) por los meses de mayo a octubre 2021 más la incorporación de los dos últimos meses del año en abril (y aunque no lo explicitaron, está estimada por el REM del BCRA en 7,4%). Por eso en mayo volveríamos a completar “la nueva vuelta del sol” y la pregunta del millón es cuánto salario habremos recompuesto para esa fecha y cuánto habremos perdido.

Nuestro análisis considera el índice de Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA. Según esta fuente, en mayo de 2022 habrá transcurrido un año de inflación, estimada de forma interanual en un 47%, mientras que para el mismo período la recomposición será de 27 puntos (18,95% + 7,4%). Con esta paritaria, a esa altura habremos perdido 20 puntos de nuestro salario. Eso, sin mencionar que el último porcentaje estará en negro. Por esa sencilla razón afirmamos que la paritaria que se nos propone no recompone lo perdido y seguirá perdiendo frente a la inflación.

Para que nuestro salario no sea la variable de ajuste es indispensable recomponer en una sola cuota todo lo que Llaryora nos arrebató al dislocar la recomposición salarial del período inflacionario de referencia. Arrastramos más de 20 puntos de pérdida salarial, pero obviando la discusión, si los 18,95% se percibieran en una sola cuota, integrados al básico y contáramos con cláusula gatillo, no estaríamos soportando sobre nuestros salarios todo el peso inflacionario acumulado. Y un dato no menor: no serían los jubilados los más afectados por el ajuste de Llaryora.

Nos quieren hacer pasar gato por liebre. Tengamos en claro que estamos frente a un intendente precarizador, que ya plantea un tarifazo para el 2022 y que pretende exhibir como su mayor logro de gestión el ajuste sobre los municipales. Defendamos el salario y la estabilidad laboral con las herramientas históricas de los trabajadores: con lucha y la organización. El pase a planta de los trabajadores art. 8 y 9 es un derecho exigible, que requiere poner un plan de lucha para garantizarlo. Rechacemos este acuerdo y tengamos en claro el ajuste que se asoma tras una recomposición tardía. Exijamos un verdadero plan de lucha que permita recomponer todo lo perdido.

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