Sindicales
23/12/1987|211
La estrategia de Guillán ante la gran lucha de FOETRA

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Más de 10.000 telefónicos de Capital y Gran Buenos Aires se congregaron frente al Congreso para repudiar los decretos privatizadores de Terragno y reclamar por el salario y el pago de las deudas que datan de 1982. Lo mismo ocurrió en todo el país. En Río Cuarto más de 400 compañeros crearon una columna impresionante. Lo mismo en Bahía, Córdoba y Rosario. Los hechos lo confirman: estamos en presencia de un viraje en la base del gremio, las movilizaciones son las más importantes de los últimos años, el activismo en masa se ha puesto en pie contra el intento más serio de vaciamiento de Entel.
Contra este movimiento genuino de lucha se han puesto en marcha todas las usinas de la prensa oficial, que han hecho coro al “agredido” Neustadt y batido el parche sobre los “milagros” que operaría la privatización, la empresa y los propios servicios de inteligencia han lanzado una campaña de represión e intimidación sobre los activistas telefónicos.
El problema N° 1 de la movilización es sin embargo la política de la dirección sindical, que se ha lanzado a encuadrarla en la vía muerta de “que el Congreso resuelva”, sembrando expectativas en la conducta del peronismo en las cámaras. Guillán expuso como un trofeo en la concentración del Congreso el “pedido de informes sobre la situación de Entel” rubricado por Lorenzo Pepe y otros diputados del PJ, siendo que son estos hombres los que han votado el “paquete impositivo” y el nuevo tarifazo en marcha. Terragno ha anunciado que piensa proponer que se conviertan en ley los decretos privatizadores, basándose en los acuerdos logrados en la “mesa de consenso”, en primer lugar, con el PJ. La burocracia de Foetra está embarcada en una estrategia de desangre de la lucha, por eso no hay asamblea general. El nuevo plan de lucha establece paros de 3 horas por turno los días 28 de diciembre, 4 y 8 de enero y paro con movilización el día 10. El punto clave es que la Directiva se reservó el derecho a suspender el plan de lucha ante "modificaciones en la política del gobierno”, es decir, un virtual cheque en blanco. Al mismo tiempo, el plenario aprobó un reclamo salarial que consiste en extender a los telefónicos estatales el acuerdo alcanzado con el capital privado (CAT y CET) —aumento de viáticos y refrigerio y una gratificación de 500 ₳, una parte de la cual pasaría al básico. Sugestivamente, no quedó en claro si el plan de lucha se suspende con el solo otorgamiento de la mejora salarial reclamada.
El último plenario de delegados de Foetra Capital —luego del paro activo- terminó disolviéndose sin ninguna directiva de acción, con Castelnuovo condenando la acción “patoteril" contra Neustadt y creando el clima para la provocación contra activistas que se consumó al final de la reunión (cuando lo que correspondía era denunciar la agresión sistemática de los Neustadt y los medios de difusión contra los trabajadores telefónicos y cerrar filas contra la campaña de agresión contra el activismo).

