30/06/2016 | 1417

La Naranja ganó la Junta Electoral

Ahora va por la recuperación del sindicato


La asamblea general para votar la Junta Electoral en el Sindicato de Obreros y Empleados de las Telecomunicaciones de Misiones (S.O.E.E.S.T.MI), realizada el pasado sábado 25, va a quedar entre las que pasarán a la historia del gremio. De la asamblea participaron más de 100 telefónicos de Posadas, Oberá, Eldorado e Iguazú. En elecciones anteriores, la actual dirección del sindicato (la Lista Celeste) había utilizado a la Junta Electoral manejada por el oficialismo para impedir la presentación de listas opositoras o realizar un fraude electoral.


 


La novedad fue la puesta en pie de la Lista Naranja provincial para disputar las elecciones y recuperar el sindicato paralizado y colocado de espaldas a los trabajadores. Viendo el descontento existente, la directiva Celeste intentó intimidar (con amenazas de sanciones) a los telefónicos de las móviles, para evitar que participaran masivamente. 


 


Pero las amenazas no surtieron efecto y se logró una gran concurrencia, sobre todo de los afiliados más jóvenes y de las compañeras, que son los sectores donde se siente más fuerte la precarización laboral.


 


Firmes ante las maniobras


 


En la primera votación, la “memoria y balance” fue rechazada por amplia mayoría, ya que no habían sido publicados con la antelación que establece el estatuto y por otras irregularidades.


 


Ahí comenzaron las maniobras para dilatar y vaciar la asamblea. Pero los compañeros y compañeras se mantuvieron firmes. En un clima tenso donde se notaba que la burocracia iba a hacer cualquier cosa, se produjo una votación muy ajustada, donde la Lista Naranja logró ganar la votación de la Junta Electoral.


 


En ese momento, la burocracia hizo desaparecer una planilla donde se podía constatar el número de presentes con los votos emitidos. La burda maniobra fue desmantelada con la reacción de los trabajadores y al grito de “fraude, fraude”, dejando acorralada a la burocracia que, sin argumentos, y disgregada por la situación se echó para atrás y tuvo que reconocer la derrota.


 


El triunfo de la Lista Naranja misionera en la Junta Electoral es un enorme paso para sacarse de encima a una burocracia que le dio la espalda a las reivindicaciones (bonos, salario, convenio, tercerismo, etc.) y recurrió al fraude para mantenerse al frente del sindicato. Una dirección que ni siquiera peleó por conseguir la personería gremial.

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