11/01/2002 | 737

La rebelión de los trabajadores de la Ciudad ya comenzó

Por M. D.

El jueves 3 de enero, unos 200 trabajadores convocados por la «Coordinadora» que se conformara en los tres días de lucha en la Legislatura contra la sanción de la ley de «superpoderes» contra Ibarra, nos concentramos al mediodía frente a la Jefatura de Gobierno reclamando una entrevista para exponer ante las autoridades del gobierno nuestro rechazo a la ley.


Esta movilización se desarrolló pese a la oposición de las direcciones de todos los sindicatos de la Capital. En algunos casos, como en el Hospital Ramos Mejía, los delegados de la burocracia (Sutecba) intentaron prepear a los trabajadores autoconvocados en asamblea y fueron repudiados; ATE Capital, por su parte, sacaba un comunicado en el que llamaba a «desmovilizar» con el argumento de que las asambleas habían sido «flacas» (¿?), otro tanto sucedía con la Asociación de Médicos Municipales. Pero la conducta de estas «direcciones» no pudo impedir la movilización. Una delegación de 12 compañeros fue recibida por el doctor Calvo, quien se presentó como subsecretario de Hacienda y en representación de Ibarra. De esta reunión merece ser destacada la enorme calidad de la intervención de todos los compañeros que hicieron uso de la palabra para rechazar la ley, por el reclamo de la totalidad de nuestros salarios en pesos y en tiempo y en forma (hasta se llegó a plantear una compensación salarial en la Ciudad frente a la devaluación) y por la estabilidad de todos los trabajadores de la Ciudad (estables y contratados).


Calvo intentó defender lo indefendible sin ningún éxito, y finalmente se comprometió a redactar un acta con los compromisos asumidos en nombre del gobierno frente a la delegación de trabajadores; esta acta sería entregada el lunes 7 de enero, día en que se desarrollará una nueva concentración ante la sede de la Jefatura. Un comentario de Calvo confirmó algo que todos sospechábamos: días antes del tratamiento de la ley en la Legislatura, el gobierno había adelantado la ley de Emergencia a Sutecba, UTE y AMM, claro que de esto ningún trabajador de la Ciudad se enteró.


Simultáneamente con estos hechos, en casi todos los hospitales se desarrollaron asambleas de médicos y profesionales, donde en muchos casos fue repudiada la conducta de la dirección de AMM y se votaron planes de acción directa: por ejemplo, los hospitales Sardá, Muñiz, Penna y Udaondo votaron cacerolazos y una movilización en el barrio (Parque Patricios) para el viernes 11/1, y también convocan a los vecinos y trabajadores de otras reparticiones del barrio (Talleres Centrales). La Coordinadora, por su parte, llamó a realizar cacerolazos el jueves al mediodía en los hospitales y otras reparticiones (Cultura, etc.). En el Teatro Colón, mientras tanto, una enérgica acción de los trabajadores contratados obtuvo en tiempo récord que la dirección del teatro hiciera efectivo el decreto de pase a Planta Transitoria de los mismos.

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