Sindicales
23/11/2022|1658
Larreta prepara su propia "tragedia de Once" en el Subte
Necesitamos una intervención contundente del conjunto de los trabajadores
Seguir
delegado de tráfico Línea B
La presencia de asbesto fue detectada por primera vez en 2018
Los trabajadores del Subte vienen hace años denunciando el deterioro en las condiciones de los trenes que circulan en las distintas líneas de la Ciudad. A la denunciada presencia del cancerígeno asbesto y la obsolescencia de formaciones que datan en algunos casos de la década del 50, ahora se descubrió una nueva presencia de asbesto en un sector de trenes de la Línea B, que es de exposición directa para quienes tienen que hacer el mantenimiento. A la fecha, más de 70 trabajadores del subte tienen enfermedades producto del asbesto y tres han fallecido.
Ante esta situación, los trabajadores enrolados en AGTSyP de los talleres de Rancagua y Urquiza decidieron en asamblea hacer una retención de tareas sobre esas formaciones, lo que significa no realizarles el mantenimiento necesario. La patronal Emova (Grupo Roggio) y el gobierno de Larreta recurren, a través de incentivos y prebendas, a un sector de la UTA para realizar esta peligrosa y, en algunos casos, mortal tarea. Es el precio que pagan para evitar un colapso de la línea y su eventual cierre. Por otro lado, los trabajadores de la Línea C rechazaron que se les vuelva a imponer el manejo de coches contaminados.
El gobierno de Larreta es el principal responsable de esta situación. La presencia de asbesto fue detectada en los subtes de Argentina por primera vez en 2018. A partir de eso, hubiese correspondido una renovación total de la flota, una evaluación a fondo y periódica de la salud de los trabajadores y, más a fondo, una política abarcativa sobre la presencia de asbesto en la Ciudad, ya que este mineral está presente en infraestructuras de escuelas y hospitales, entre otros lugares. Además, Macri compró, como jefe de Gobierno, trenes contaminados y usados a precio de 0 km.
Larreta viene postergando la publicación de la licitación, a pesar de estar contemplada en los últimos presupuestos. Se trataría de una inversión de unos 15.000 millones de pesos, cuando para el Subte hay asignados 67.000 millones, que incluyen este desembolso. Además, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires viene de publicar la ejecución presupuestaria hasta el tercer trimestre de 2022, en donde figura un superávit de 166.000 millones. Felipe Miguel, en las rondas que dos veces por año hace en la Legislatura para dar cuenta de un informe de gestión, promete, una y otra vez, que la licitación aparecerá prontamente, pero no termina ocurriendo.
Por su parte, ningún organismo del gobierno nacional interviene para evitar que se desarrollen nuevas enfermedades. Ni la CNRT ni el Ministerio de Salud, ni el Ministerio de Transporte tienen política alguna para la desabestización del Subte.
Es el momento para golpear
Larreta decidió emprender su carrera presidencial en momentos en los cuales viene sufriendo crisis de distinto tipo: desde el vaciamiento y colapso de la Obsba, pasando por las múltiples denuncias de docentes y estudiantes por la educación pública -que le valieron tomas de escuelas y paros contundentes- y, por supuesto, la enorme victoria de residentes contra su política de hambre para los profesionales de la salud.
La retención de tareas en los talleres debe ser acompañada por una lucha contundente y decidida para lograr una desabestización completa del subte. Las medidas de lucha hoy existentes -paros de una hora por línea, en horarios no pico- no tienen el impacto necesario para torcer el rumbo del gobierno. La conducción de AGTSyP impulsa reuniones con organizaciones políticas, sociales y ambientales, para que sean ellas quienes impongan la desabestización del subte. Si bien importa el apoyo que distintos sectores puedan realizar, el eje de la lucha debe pasar por el sindicato. Las condiciones están y los residentes lo han comprobado.
El propio deterioro del material rodante y el faltante de piezas para su correcto mantenimiento son méritos suficientes para el recambio de la flota. La presencia de asbesto lo hace aún más urgente. De no mediar una renovación en este sentido, Larreta, tarde o temprano, tendrá su propio "Once". La Naranja del Subte viene promoviendo una intensificación y profundización con medidas contundentes y una verdadera paralización del servicio para triunfar en todos los reclamos que hoy en día recorren el subte.
https://prensaobrera.com/sindicales/importante-pronunciamiento-de-los-delegados-de-la-linea-60

