Sindicales
4/9/2026
Las elecciones de Ctera en Córdoba
Las tareas para recuperar nuestro sindicato.
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En las pasadas elecciones de Ctera, la UEPC Capital por primera vez en su historia, derrotó a la Celeste que retrocedió en toda la provincia. Allí donde la oposición está organizada, casi una veintena de departamentos, se ha avanzado considerablemente en votos y en organización. Tengamos en cuenta que estas elecciones se desarrollaron plagadas de irregularidades, fueron casi clandestinas, con urnas volcadas en departamentos donde la oposición no llegó a fiscalizar. Uno de los lugares más sintomáticos fue el departamento San Justo, tierra de Roberto Cristalli, Sec. General de UEPC, del gobernador Martín Llaryora y del Ministro de Educación Horacio Ferreyra, donde la Celeste llegó a 796 votos contra 49 de la Multicolor. En Calamuchita, el mismo día de la elección se cambió el lugar de votación de una de las mesas importantes, alimentando las irregularidades y el fraude al que la Celeste nos tiene acostumbrados y que desarrolló en toda la provincia y el país. El punto más alto de esto es Jujuy, donde a pesar de perder nuevamente, no reconoce los resultados.
La importancia de la elección radica en que fue llevada adelante por un activismo que hace 3 años recuperó UEPC Capital de la mano de cientos de delegados y delegadas y que se extendió territorialmente en toda la provincia junto a la Lista Unidad. Esos delegados, que en algunos casos hacen su primera experiencia tanto en Capital como en el interior, son quienes organizan sus lugares de trabajo, enfrentan el ajuste, luchan y conquistan el rechazo a los cierres de cursos y cargos, la violencia institucional, la sobrecarga laboral y las condiciones de trabajo dignas. Es el activismo que viene de enfrentar al gobierno provincial en las últimas paritarias, al que le impuso cinco propuestas salariales rechazadas que Llaryora sólo pudo aprobar con represión e infiltración policial de la asamblea provincial, en la sede de nuestro sindicato.
Qué se jugaban el gobierno y la Celeste en estas elecciones
Un punto a señalar es que a diferencia del 2023, cuando se recuperó UEPC Capital y la burocracia sindical perdió dos departamentos más, la Celeste fue unificada y contó con el apoyo económico del gobierno, que pagó 100 mil pesos a las autoridades de mesa y otorgó beneficios a los que iban a votar al oficialismo. El punto central es que Llaryora fue el rescate de la burocracia, a la que venía ninguneando, haciéndolos partícipes y socios de las distintas políticas sociales y educativas que el gobierno desarrolló en los últimos meses, principalmente en el interior. Como en la época del ex ministro de educación Celeste, Walter Grahovac, cada inspector, directoras de nivel, secretarios del ministerio y cientos de directores de escuela se pusieron al servicio de intentar aplastar en las urnas al activismo dirigido por UEPC Capital. El aparato del Estado y Educación facilitaron una elección que por años pasaba desapercibida en la provincia.
El fraude electoral fue apenas un pequeño engranaje dentro de una maquinaria que intentó revitalizar a una burocracia que hace 5 meses no pudo imponer 5 propuestas salariales producto de su división, su desgaste y su entrega a los ajustes de ambos gobiernos.
Llaryora se ilusiona con derrotar en las urnas una rebelión que está extendida en toda la docencia y ya contagió a otros sectores, como judiciales, cuya burocracia está cuestionada por una nueva dirección de trabajadores que mediante la acción directa y las huelgas prolongadas han puesto en vilo al gobierno y a los jueces del Tribunal Superior de Justicia, por segundo año consecutivo.
El techo de la Celeste y el piso de la Multicolor
Sin embargo, el frente armado para mantener a la Celeste es totalmente endeble. Al día de hoy, Llaryora no sabe si se sostiene en la provincia y para hacerlo derechiza su planteo político y ya estableció distintos pactos con Milei al que le votó y comprometió leyes estratégicas. Los últimos tarifazos, el aumento de la pobreza y la descomposición del PJ muestran que Llaryora gobierna con el mismo libreto que el presidente. Después de Caba, Córdoba es el epicentro de movilizaciones multitudinarias y rebeliones obreras. A este yunque del PJ se ata la burocracia para salvarse.
La gran tarea que se le presenta a la docencia es poder recuperar nuevas delegaciones y la UEPC provincial. En este sentido, se han surcado dos caminos: el primero, el de los departamentos recuperados de General Roca y Río Cuarto, cuyas conducciones establecieron un supuesto frente anti-Milei con la misma burocracia sindical Celeste adicta a Llaryora, que le permitió a la Celeste ganar holgadamente estos departamentos. El segundo, el de UEPC Capital, cuya elección superó por 300 votos a todas las fracciones de la burocracia que hace tres años fueron divididas y para esta elección se unificaron.
Tengamos en cuenta que la diferencia actual entre la Multicolor y la Celeste es de 4.000 votos, un techo para la Celeste y una tarea para el activismo de la Lista Unidad y de UEPC Capital que fortalecieron y extendieron la lucha a toda la provincia y le pusieron un freno a un gobierno que, al igual que Milei, vino a desmantelar la Educación pública y las conquistas de la docencia cordobesa.
Para desarrollar esta tarea, se necesita defender y desarrollar el frente único y, sin dudas, un salto organizativo provincial. La próxima elección de delegados, que la conducción debería convocar en los próximos meses, tiene que sumar cientos de nuevos delegados y delegadas independientes del gobierno y su burocracia. Esto nos demanda una nueva batería de cursos, reuniones, iniciativas gremiales que preparen a una camada de docentes para la tarea de ganarle a la Celeste en su escuela, organizar el lugar de trabajo, el departamento y la lucha por el conjunto de los derechos de la docencia.
Sobre esta base, en las próximas elecciones habremos sumado cientos de docentes que deberán conquistar 7.000 votos, defender cada una de las urnas y enfrentar las maniobras de la burocracia y el Estado, es decir, el gobierno con todos sus medios.
Esta lucha se dará en un terreno apasionante donde lo que está en juego no será un simple resultado electoral, como en Ctera, sino la recuperación de nuevas delegaciones y un sindicato provincial. Todo esto en un marco de nuevas rebeliones y una mayor descomposición de una lista Celeste absolutamente integrada al gobierno de Llaryora.



