10/10/2002 | 775

Las seis horas, en un momento decisivo

La Comisión de Asuntos Constitucionales de la Legislatura emitió un dictamen en minoría por la «insistencia» en la ley de reducción de la jornada en el subte. Se trata de la primera vez, bajo el actual cuerpo legislativo, que se plantea el rechazo a un veto del Ejecutivo. Los delegados sindicales concurrieron masivamente a Asuntos Constitucionales. También desfilaron abogados constitucionalistas y laboralistas que refutaron jurídicamente los fundamentos del veto. Altamira presentó un documento que impugna política y jurídicamente las pretensiones del gobierno.


Pero la Comisión se expidió «en minoría», sin la firma de los representantes del justicialismo y con una representación parcial de los radicales. Ni qué decir que los «ibarristas» del Frente Grande tampoco aportaron al rechazo del veto. Es decir que los legisladores de los bloques patronales se han aferrado a la resolución de Ibarra. Es evidente que la insistencia plantearía una crisis política en la Ciudad, ya que tomó estado público la existencia de un «pacto no firmado» entre el oficialismo y el PJ cuando asumió esta Legislatura, en el sentido de que los vetos nunca serían rechazados. Los legisladores no quieren golpear la «gobernabilidad» de Ibarra, cuyo «nivel de consenso» sólo alcanza a los grupos contratistas como Roggio y a los privatizadores de toda laya. Las seis horas representan un golpe brutal sobre el régimen de la flexibilidad laboral y la superexplotación obrera, que los actuales representantes de Rodríguez Saá, Kirchner y Terragno defendieron a muerte bajo Menem o De la Rúa.


En estas condiciones, el Cuerpo de delegados del subte prepara para el jueves 10 una gran acción obrera. Se marchará, desde cada línea y taller, hacia la Legislatura. La iniciativa estará acompañada por el Bloque Piquetero, que resolvió en su última Asamblea Nacional apoyar esta acción de lucha de los trabajadores del subte. Como lo señalamos en Prensa Obrera en julio pasado: «Las seis horas exigirán un piquetazo».