12/07/2001 | 713

Los motoqueros rompen el cerco

Una gran movilización organizada por el Sindicato Independiente de Mensajeros y Cadetes (Simeca), que reunió a más de 800 trabajadores mensajeros, logró hacer retroceder al Gobierno de la Ciudad en su intento de cercar el microcentro porteño.


Abel Fatala, secretario de Obras y Servicios Públicos del gobierno porteño, alega que el sistema de cierre del microcentro ordena el tránsito. Pero detrás de la medida hay un gran negociado, de un lado en la implementación del sistema, y del otro por la valorización inmobiliaria que produce.


En la reunión con los representantes de Ibarra, los trabajadores denunciaron que la medida generaba una reducción del salario porque al obligar a ingresar a pie, los mensajeros pierden tiempo para realizar otros viajes en una actividad donde el ingreso es a comisión. El gobierno pretendía obligar a los motoqueros a estacionar en las playas pagas de estacionamiento de la Avenida 9 de Julio.


El Simeca y los trabajadores organizaron piquetes y cortes para evitar el ingre so de camiones de caudales y clearings: «Si no entran los mensajeros, no entra nadie».


Finalmente el gobierno retrocedió y accedió a la propuesta del Simeca de libre paso y estacionamiento delimitado y gratuito. Fue una victoria de la organización que se ha construido en la calle y en la lucha, la que se ha ganado el derecho a ser la herramienta de representación colectiva de los mensajeros. El perfil de lucha del Sindicato está signado por su presencia en las grandes luchas nacionales (corte de la 9 de julio con 300 motoqueros contra la represión en Salta, adhesión al paro y movilización del 8/6).


La próxima gran tarea pasa por respaldar la inscripción ya realizada en el Ministerio de Trabajo con una campaña por la categorización de la actividad y por la personería gremial del Sindicato.

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