15/01/2004 | 833

Los obreros de Brukman entraron a la fábrica

El lunes 29 los trabajadores de Brukman volvieron a entrar a la fábrica de la cual habían sido desalojados hacía ocho meses en un intento gubernamental por restituir la planta a la patronal vaciadora.


Fueron ocho meses de intensa lucha. Instalados en campamento frente a la fábrica, los obreros iniciaron una resistencia que contó con amplio apoyo de los sectores en lucha de las masas, particularmente del movimiento piquetero y el Polo Obrero, que se movilizaron reiteradamente reclamando la expropiación de la fábrica y su puesta en marcha bajo gestión obrera.


La expropiación finalmente fue votada por la Legislatura porteña con serios retrocesos con relación a las expropiaciones (burguesas) precedentes. En Brukman, además, se introdujo una cláusula que plantea el ingreso compulsivo a la planta de los carneros. El artículo 8 – que es el que habilita a este operativo – fue introducido por los personeros del gobierno, lo cual otorga al Estado el poder de contratación de personal. Incluso la cooperativa deja de ser tal y debuta con fuerte injerencia del gobierno.


Varios trabajadores de la fábrica recuperada nos manifestaron que al ingresar a la planta se encontraron con "tierra arrasada". Las máquinas estaban destruidas. "El corazón de la computadora que diseña los moldes para la confección había sido robado", nos contó una compañera. "Es lo más caro", coincide otro. "Las calderas, el sistema eléctrico, las tubería del aire comprimido, todo cortado, todo roto", concluye un tercero.


Voceros de la patronal expropiada y los carneros salieron a divulgar que así habían dejado la fábrica los obreros desalojados en abril. Lo cual es totalmente falso. La síndico judicial reconoció que ella había conocido una fábrica en marcha, en producción, dirigida por sus obreros. Y ahora se encontraba con este desastre.


Fotos judiciales de antes y después del desalojo evidencian el faltante de piezas vitales de las máquinas. Igual que en Sasetru recuperada por sus obreros, luego de un violento desalojo policial, la fábrica fue saqueada (y hay faltantes de dinero, etc.).


Los trabajadores en Asamblea han decidido iniciar juicio penal a los Brukman y a los carneros que habían empezado a concurrir a la fábrica – luego del desalojo – protegidos por la policía hasta que un piquete obrero los hizo expulsar definitivamente. Ellos deben justificar adónde fueron a parar las piezas robadas de las máquinas, así como la mercadería faltante (500 pantalones finos, etc.).


El Gobierno de la Ciudad habría prometido un subsidio para reparar las máquinas y empezar a producir. Pero es insuficiente e incierto. Los trabajadores reclaman un subsidio-indemnización hasta recuperar la maquinaria, pagar los servicios cortados, reponer la materia prima y la mercadería desaparecida.


Que el Gobierno se haga cargo del pago de los salarios de los compañeros hasta el inicio de la producción.


Que se ponga en marcha la Escuela de Oficios, aprobada también en la ley de expropiación.


Que se ponga una guardería (se trata de una fábrica de mujeres) abierta al barrio, etc.


Brukman es un símbolo en la barriada del Once y de todo el movimiento de lucha de la Capital.


El ingreso de los obreros de Brukman a su fábrica es un triunfo del movimiento de lucha obrera-piquetera.