20/03/2003 | 793

Los trabajadores de TDO luchan por la gestión directa y la expropiación

La patronal de TDO ha dejado trascender que en el curso de la semana entregaría una propuesta de «gerenciamiento».


No es la primera vez que se echan a rodar esas versiones que siempre han terminado en la nada y cuya única finalidad es confundir y dividir a los trabajadores.


En caso de prosperar, el llamado «gerenciamiento» significará despidos, modificación de las condiciones de trabajo, aumento de las tarifas y supresión de los recorridos menos rentables. El gerenciamiento puede ser una salida para Russo, principal dueño de TDO, y sus socios, pero no para los trabajadores. Según lo que se pudo conocer, el gerenciamiento se habría consensuado con la 216, el grupo empresario que viene expandiéndose vertiginosamente en la zona oeste, que ya acaparó varias líneas en ese ámbito, y cuyo próximo objetivo era precisamente alzarse con los pisos más rentables de TDO.


En esta movida participa la Uta, infaltable cuando se tejen estas combinaciones empresariales, a espaldas y a contramano de los trabajadores. La Uta ha estado ausente en todas las movilizaciones protagonizadas por los choferes de TDO y hasta en las audiencias mantenidas con la patronal en el Ministerio de Trabajo. En la mayoría de los casos, la Uta oficia como director de orquesta de cuantas reorganizaciones empresarias y negociados se producen en el transporte de pasajeros. La burocracia de Palacios está tan agarrada con el Estado capitalista, que ejerce un poder de veto sobre los subsidios que se entregan a las patronales del transporte. Las deudas que mantiene una empresa con la Obra Social son utilizadas por la Uta para chantajearlos, como está ocurriendo en la actualidad con TDO, aprovechando su carácter de acreedora en el concurso y en deudas postconcursales. El sindicato ha amenazado varias veces con pedir la quiebra de la empresa y es uno de los responsables de los últimos embargos que han dado pie a varios allanamientos policiales. El hostigamiento de la Uta apunta a precipitar la caída de la línea y preparar las condiciones para el desembarco de un nuevo grupo empresario, con el cual está vinculado.


El Cuerpo de Delegados ha denunciado y rechazado el gerenciamiento y ha ratificado la lucha por la expropiación y la gestión obrera de la empresa. Como un primer paso en esta dirección, se está exigiendo que el Estado intervenga transitoriamente la empresa y garantice la continuidad del servicio bajo la forma de gestión directa. Los trabajadores están decididos a concentrar toda la presión que haga falta sobre el gobierno de la provincia para arrancar este reclamo.

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