Sindicales

25/8/2005|914

Marítimos: Cuarta semana de huelga

El Soip entra en escena

Impulsada por el Somu (sindicato marítimo, nacional y seccional), Maquinistas y Capitanes, la huelga de los marineros en Mar del Plata se mantiene con toda firmeza. Reclaman la aplicación de la “Resolución 254”, que ajusta los salarios por el valor del dólar, lo que hoy representa un 30% por encima de lo que cobran efectivamente. Los empresarios dejaron de cumplirla luego de la pesificación, pero Tomada dispuso su aplicación en un laudo ministerial.


Otros reclamos son el blanqueo de una parte del sueldo que cobran en negro (en algunos casos trepa al 50%) y la estabilidad laboral. Esto significa que no tengan que renunciar cada vez que desembarcan para volver a ser contratados para el próximo viaje.


El Somu había hecho un ensayo hace ocho meses al declarar el paro total de actividades por el mismo reclamo, pero fue desarticulado por el Simape (Sindicato Marítimo de la Pesca), liderado por el “Gato” Novero, con el argumento de que podía conseguir el 30% en cuestión sin hacer huelga. Como se ve, no lo logró.


Quién es el Gato Novero


El Somu es una minoría. La mayoría de los marineros se fueron con el “Gato” cuando el Somu nacional intervino la seccional en el año 2000, para poner fin a una de las huelgas más radicalizadas que se hayan producido, que había logrado imponer el registro laboral de todos los trabajadores e importantes conquistas salariales. Es así como se conforma el Simape, el sindicato paralelo, alineado con Felipe Solá, mientras que el Somu está con Duhalde.


El Somu se juega a recuperar los afiliados y el control de todos los gremios marítimos locales (maquinistas y capitanes). Esto explica su giro de 180º con respecto a la triste actitud de 2000.


El Simape ingresó tardíamente en la huelga (dos semanas después), “para colaborar en el destrabe del conflicto” y para encauzar “políticamente” el reclamo.


Quién lo acompaña


Entre los “acompañantes” del Simape se encuentra la directiva del Soip. La actitud de esta directiva no es casual, ya que sus negocios con la patronal, como la aplicación de un convenio negrero con las empresas Giorno e Indupesa (ambas, miembros de las cámaras procesadoras), la atan de pies y manos a la hora de reclamar el registro laboral de más de cuatro mil compañeros en negro y una actualización salarial.


El Simape-Soip, primero, los gremios marítimos, después, cada sector por su lado se moviliza a la Municipalidad reclamando al intendente su intervención para llegar a una solución rápida del conflicto. Todos le temen como a la peste a un nuevo levantamiento de los trabajadores de las cooperativas, que pagan con el hambre de sus familias cada día de huelga por no contar con la garantía horaria, con la que sí cuentan los efectivos.


El intendente llamó a los trabajadores y empresarios a deponer la actitud, en una demostración más de impotencia.


La Unidad Obrera del Pescado Lista Celeste participó de todas las asambleas de los gremios marítimos, con una declaración de apoyo a los reclamos de los compañeros marineros, y se movilizó junto a ellos desde el inicio del conflicto. Denunciamos que todos somos trabajadores de la misma patronal negrera que desconoce nuestros derechos laborales y convencionales con salarios de hambre. Ahora, el Soip llama a movilizarse a la Intendencia de Mar el Plata, para reclamar que el Estado otorgue un subsidio a los trabajadores de las plantas paradas por la falta de pescado.


Llamamos a reunirnos y organizarnos para imponer una asamblea general del Soip, para que nos sumemos activamente a la huelga por el aumento de salario acorde a la canasta familiar, el pago de la garantía horaria y el registro laboral de todos los trabajadores en negro con el convenio colectivo de la actividad vigente.


Impulsamos la conformación de un cuerpo de delegados en las fábricas en negro y de una comisión unitaria de todas las bases en lucha, integrada por compañeros de todos los gremios, para garantizar el triunfo de la huelga.