Sindicales

27/11/2003|827

Martínez, cerca del precipicio

Martínez está desesperado, tal como lo demuestra en sus últimas comunicaciones plagadas de mentira y chabacanería; por un momento creyó que los crecientes recursos económicos con que cuenta eran suficientes para doblegar la voluntad de los afiliados expresada en las urnas el 23 de septiembre pasado. Pensó que contando con el apoyo de gran parte de la línea oficial del organismo, de los estudios que organizan la evasión en contra de la propia casa y el enorme conocimiento de su socio y abogado Mario Sáez de los timbres que hay que apretar en la "Justicia", estaba garantizada la violación de la voluntad soberana de los compañeros que votaron su desplazamiento. Pero aún con la dificultad que nos impone la falta de recursos, los integrantes de la Lista Azul y Verde, después de ganarle en las urnas, le seguimos ganando en toda la cancha.


El Ministerio de Trabajo no le convalidó la convocatoria al Consejo Superior para el día 3 de noviembre pasado en La Plata, que tenía por finalidad la intervención de las seccionales Capital, Neuquén y Comodoro; y Martínez pretendió, para lograr su objetivo, realizar una reunión de Mesa Directiva (que sólo puede intervenir seccionales ad-referéndum del Consejo), en la que finalmente no obtuvo el 75% de los votos necesarios. En la más completa irregularidad (ámbito en el que se encuentra más cómodo) designó interventor de Capital a un integrante de su lista perdedora, poniendo en evidencia que está actuando a la defensiva y en un cuadro de soledad de cara a los compañeros del gremio.


Otros elementos significativos del accionar de Martínez en el último período es que ha consagrado como hábito la presencia de los matones del "Coti" Nosiglia, comandados por "El Tano" Vicente en la seccional Capital y en la Mesa Nacional, a la que no pueden ingresar nuestros compañeros, transformándolo en un medio cada vez más hostil para cualquier afiliado. Martínez se proclama ganador, pero ha perdido el sentido común, porque para cualquier compañero está claro que quien necesita apelar al matonaje y a las intervenciones, es evidente que no puede mantenerse por el único método legítimo, que es la voluntad de los afiliados de nuestro gremio.


El viernes 14 de noviembre se concentraron en la convocatoria al Consejo Superior citado en Huerta Grande todas las tendencias degradadas del grupo Martínez. Para que dicho Consejo sesionara requirió de un lugar aislado de difícil acceso, de una fuerte custodia policial que actuara en combinación con un importante grupo de parapoliciales al mando de "El Tano" Vicente, y tuvieron que desconocer no sólo el dictamen del Ministerio de Trabajo que indicaba que no debía realizarse, sino también dos medidas cautelares dictadas por jueces federales, quienes fueron notificadas en el lugar ante escribano público. La pseudo-Mesa Nacional electa allí es no sólo ilegal, sino también más frágil que un castillo de naipes. Martínez avanza hacia el precipicio y no puede parar.


Comunicamos al conjunto de los compañeros que la conducción que eligieron libremente para la seccional Capital y agencias de la Aedgi está a su disposición para luchar por todos los reclamos que surjan, desconociendo la intervención trucha, y preparándose para dar todas las batallas que sean necesarias, en defensa de nuestros derechos laborales ante cualquier intento de avance oportunista por parte de los sectores de poder interesados en el desguace de la DGI a favor de las grandes corporaciones "tercerizadoras" y en defensa de nuestro sindicato, la Aedgi, contra la destrucción sistemática a la que lo lleva el grupo Martínez.