Sindicales

20/4/2016|1407

Más que nunca, organizar a los trabajadores de la salud

La presencia del gobernador de Río Negro en la inauguración de la remodelación del sanatorio Juan XXIII en la ciudad de General Roca, y su expresión "la provincia es socio y aliado de la salud privada" es una auténtica confesión de parte, ya que sólo la enorme transferencia de dinero desde salud pública a los centros privados alcanzaría para construir una terapia neonatal propia


La presencia del gobernador de Río Negro en la inauguración de la remodelación del sanatorio Juan XXIII en la ciudad de General Roca, y su expresión "la provincia es socio y aliado de la salud privada" es una auténtica confesión de parte, ya que sólo la enorme transferencia de dinero desde salud pública a los centros privados alcanzaría para construir una terapia neonatal propia. Bajo el gobierno del radical-K Saíz, se colocó la piedra fundamental de lo que sería la futura terapia neonatal en el hospital cabecera de la zona, el Hospital de Roca; sin embargo lo único que quedó es esa piedra original, y nada más. Antes de ello, bajo el gobierno radical en los ‘90 se le otorgó a la Fundación Médica de Cipolletti un crédito de la provincia por 13 millones de dólares, lo cual permitió a dicha empresa proveerse de tecnología de punta. Pasado menos de un semestre, adujeron dificultades para devolver el crédito, por lo que esa deuda fue condonada por el Estado provincial.


En momentos en que arrecian las denuncias desde los diferentes hospitales y centro de salud de los barrios por la situación desesperante por falta de recursos humanos o ambulancias, o pueblos enteros que no cuentan con médico las 24 horas. La amenaza de cierre de la maternidad en hospital de Cinco Saltos, la falta de ginecólogos en el hospital de Regina o un solo traumatólogo para nueve localidades e incluso la obsolescencia del sistema de oxígeno en la terapia de adultos de nuestro hospital, da cuenta de que efectivamente el gobierno es aliado de la salud privada.


Ni hablar de los miles de precarizados, las sumas en negro (que llega al 60% del salario), los aumentos miserables por decreto con su otro socio, UPCN, el descuento por impuesto al salario, etc.


Desde Tribuna Estatal, más que nunca, necesitamos organizar a todos los trabajadores de la salud sin distinción de gremio y a los usuarios del hospital público en un plan de lucha en común para resolver todos los reclamos pendientes.