29/05/1997 | 541

Mendoza: No a la privatización de la EMSE

La privatización de la EMSE (la empresa estatal de energía de Mendoza) fue aprobada en el Senado provincial, en un recinto a oscuras, rodeado por fuerzas represivas, lo que obligó a una minoría de legisladores a ingresar “por ventanas y escaleras colocadas en una playa de estacionamiento” (Clarín, 20/5).


Los presentes en la ‘soberana’ sesión parlamentaria son los ‘representantes’ del ‘pacto’ Lafalla-Bordón, que consagró el pasaje de ambos al duhaldismo. Lafalla había iniciado su gestión gubernamental enarbolando el estandarte de la defensa de EMSE.


La defensa de la EMSE estuvo encabezada por los trabajadores lucifuercistas, que demostraron sobradamente la estafa que está en marcha. Según denunciaron en un volante, la privatización traerá aparejado el encarecimiento del suministro eléctrico provincial. Mientras que en Mendoza los clientes residenciales pagan por un consumo de 100 kwh bimestrales 9,68 pesos, la privatizada empresa sanjuanina cobra por el mismo servicio 16,90 pesos y Edenor 12,68 pesos.


La acción del sindicato mendocino se ha supeditado, sin embargo, a las componendas con la ‘Red Solidaria en defensa de la EMSE’, un frente integrado por la UCR, el Partido Demócrata y el PSOL (un desprendimiento del PC). Por esta vía se apostó exclusivamente a una presión sobre la legislatura, cuando algunos de los componentes de esta ‘Red’ revisten abiertamente en el campo de las privatizaciones y la entrega. La CGT regional se limitó a sacar una solicitada de tímido apoyo al mantenimiento estatal de EMSE.

También te puede interesar:

El proyecto ya tiene dictamen favorable en la Comisión de Minería e Industria de la Legislatura bonaerense.
El miércoles se reúnen con los gobiernos de estas localidades por tierras adeudadas.
A propósito de las declaraciones del exministro de Salud de Macri.
De Menem a Alberto pasando por Néstor y Cristina un negociado a costa de los trabajadores.
El rescate de la privatización con los fondos públicos, para empresarios amigos.
Un avance contra las libertades democráticas y el uso de los espacios públicos.