30/08/2021

Mendoza: nueva etapa en la lucha de salud

Fortalecer la unidad por abajo y los métodos democráticos de los trabajadores es la llave para lograr la conquista de los reclamos.

Cuando están por cumplirse dos meses de lucha de las y los trabajadores de salud de Mendoza, esta pelea entra en una nueva etapa. A dos semanas de las elecciones, el gobierno de Cambia Mendoza -a través de la burocracia sindical y los medios de comunicación amigos- pretende dar por cerrado el conflicto que le viene entorpeciendo su campaña electoral y especialmente cuestionando su política de ajuste sistemático a los trabajadores y servicios públicos.

Pasa que el reclamo de los trabajadores de salud por salario y por condiciones laborales dignas -y el gran apoyo que recoge de la sociedad- se ha transformado en una piedra en el zapato, porque contrasta con los discursos de uno y otro lado sobre el buen manejo de la pandemia, y con los slogans vacíos de manos en el corazón o de que la vida es un carnaval.

Incluso pone sobre la mesa que aún en plena pandemia se redujo en un 9% el presupuesto de salud pública en términos reales respecto del 2020, lo que derivó en los números trágicos de contagios y fallecidos en la segunda ola. Presupuesto votado a favor en la Legislatura por todos los bloques, salvo el Frente de Izquierda.

Mientras tanto, no solo el gobierno provincial destina millones de pesos a la pauta publicitaria y al subsidio de los grandes empresarios de la provincia, sino que además el gobierno nacional utiliza miles de millones de dólares que envía el FMI -los famosos DEG- en, aunque resulte inverosímil, pagarle al FMI para refinanciar más deuda, que incluye como condición más ajuste a la salud pública y los salarios: la reducción del “gasto fiscal”.

Primeras conclusiones

Si bien la oferta salarial del gobierno no satisface el reclamo de recomposición salarial y recuperación del poder adquisitivo, sí representa un cambio significativo que vale la pena señalar. Es la primera vez, desde que asumió Cornejo la gobernación hace seis años, que el gobierno se ve obligado a realizar una oferta distinta a lo que tenía en sus planes iniciales.

Es un principio de ruptura de la política estratégica del gobierno de reducción del gasto fiscal a partir de la disminución del gasto en salarios del sector público -aplicado mediante reducción salarial y también de la planta de personal- para destinar esos recursos al beneficio de empresas privadas.

 

Esta lucha sigue

El avance que significó la reapertura de la paritaria y la existencia de una nueva oferta debe servirnos como puntapié para profundizar la lucha, reforzar los métodos democráticos -como la interhospitalaria- y la unidad por abajo, y así conquistar los reclamos.

Como se vio desde el día uno de esta lucha, que el sindicato -en ese caso ATE, ahora Ampros- firme la paritaria no significa ni que la mayoría de los trabajadores esté de acuerdo ni que se le ponga fin al conflicto.

Las autoconvocatorias de trabajadores han marcado los últimos años de lucha gremial, tanto en Mendoza como en todo el país. Un ejemplo claro y cercano es el de los elefantes neuquinos, pero hay muchos otros.

Finalmente, la lucha de salud -con especial participación de les jóvenes residentes- ha removido el tapón y ha impulsado a otros sectores a salir a las calles para derrotar el ajuste al salario, como los judiciales, municipales de distintos departamentos y un sector de la educación.

La unidad de los que luchan, por abajo, con la construcción de un paro general de estatales, es la llave para avanzar en la recomposición de los salarios y la defensa de la salud, la educación y la vida de toda la población.

 

También te puede interesar:

Más de 10 mil compañeros y compañeras reclamaron por trabajo genuino, aumento de los programas, vivienda y alimento para los comedores.
El Frente de Izquierda - Unidad obtuvo el 5% de los votos y se juega lugares en la Primera Sección.
Enfrentemos la persecución del municipio a las y los luchadores.
Los partidos del régimen pretenden pasar por progresistas, pero admiten el carácter del trabajo superexplotado en vendimia.
Los voceros del régimen delatan sus intenciones en política ambiental.