Sindicales

25/8/2026

Milei devasta el cordón industrial en Córdoba

La complicidad de la burocracia sindical adicta al PJ y la necesidad de impulsar un plan de lucha.

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Foto: Nicolás Bravo / La Voz

​La política económica de Milei y sus cómplices golpea con fuerza a la clase obrera industrial de Córdoba. La actividad metalúrgica sufre un verdadero tendal de cierres, suspensiones y cesantías que no encuentra piso; y quienes aún conservan su fuente de trabajo padecen una pérdida de poder adquisitivo significativa.

Además, en la industria PyME hay en curso una caída de la actividad junto a dificultades en la cadena de pagos, retrasos en los pagos de proveedores y pago de impuestos. El cuadro recesivo afectó las ventas de más del 80% de las empresas, según se desprende de un informe de la pequeña y mediana industria FOP.

Los últimos datos del propio Observatorio de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y Componentes de Córdoba (Cimcc) y de ADIMRA ilustran la destrucción de puestos de trabajo. En abril hubo 37.694 trabajadores registrados en el sector, lo que representa 1.354 empleos menos que un año atrás (-3,5% interanual). Con el correr de los meses no hubo una reversión de la tendencia.
​Si se tiene en cuenta la pérdida de puestos de trabajo desde la llegada del liberfacho a la Rosada, es decir respecto a diciembre de 2023, la destrucción de empleo asciende a 4.168 puestos de trabajo (-10,5%). El ritmo de despidos desde que asumió Milei roza los 150 puestos mensuales.
​Hay en curso un cuadro de caída récord de la producción. En este punto Córdoba encabezó el retroceso nacional en julio con un desplome interanual del 7,9%, superando la media nacional (-4,4%). A nivel país, la utilización de la capacidad instalada retrocedió al 39,2%, guarismo similar a los momentos más crudos de la pandemia.

​En ese sentido, Stellantis informó que disminuye la producción en Córdoba. De manera que la automotriz "adecua" su producción de pick ups de su planta de Ferreyra en el presente escenario de caída generalizada en la industria. El recorte se implementará el próximo mes. Lo señalado refuta que vendrán “los mejores 18 meses”; en realidad tendremos la continuidad de una política recesiva y de caída brutal de salarios.

“La producción autopartista cae el triple que el promedio de la actividad industrial”, tituló La Voz un reciente artículo con el que se pone en contexto lo que sucede en la planta de Stellantis, ubicada en el barrio de Ferreyra de Córdoba capital. Es decir que se tiende a producir menos, lo que provocará un efecto dominó sobre toda la rama productiva vinculada a la fábrica.

A la caída de la industria automotriz hay que sumar que cuatro de cada diez empresas cordobesas producen menos que el año pasado. La liberación de importaciones —principalmente desde China— afectó fuertemente al rubro repuestero (donde el 83,3% redujo ventas) y a la maquinaria agrícola. Sin dudas esto se explica por la apertura de importaciones y la recesión.

​Paritarias a la baja y ajuste patronal

A la pérdida constante de puestos de trabajo se suma el deterioro contundente del salario y las condiciones laborales. Las patronales, amparadas en la caída de la rentabilidad, avanzan en esquemas de reducción salarial, despidos en cuotas e incremento de la precarización.

Mientras los grupos capitalistas justifican el parate aduciendo falta de competitividad y "costos país" frente a Brasil, la variable de ajuste de las empresas sigue siendo la masa salarial y las plantillas de personal. Para el próximo trimestre, siete de cada diez patronales prevén mantener o profundizar este escenario de estancamiento y recorte, sin perspectivas de reversión.

El gobierno de Córdoba creó, hace poco, el denominado Ministerio de la Producción, una medida en función de los intereses de las patronales que no redunda en beneficios para los trabajadores. Además, el gobernador Llaryora pactó con Milei, lo que explica el crecimiento del derechismo del peronismo de Córdoba.

El gobierno de Córdoba no cuenta con un programa alternativo frente a la destrucción de los puestos de trabajo producto de la política de Milei. Lo que da cuenta de ello es la posición de la burocracia sindical que es adicta al PJ de la provincia. Efectivamente las burocracias se encargaron de dejar pasar despidos y paritarias a la baja.
​Solo los gremios combativos, dirigidos por conducciones clasistas, presentaron resistencia y arrancaron mejoras salariales: Sutna, UEPC-Capital. En el caso de Judiciales, primero una autoconvocatoria y luego un reagrupamiento combativo le presentan batalla a la patronal, con una burocracia siempre actuando en contra de los intereses obreros y populares.

En este panorama, y frente al agravamiento de la recesión y la continuidad de la apertura importadora, es necesario la organización desde abajo y a la izquierda. Al servicio de esa orientación, el Partido Obrero impulsa los Comités Unitarios del Frente de Izquierda, para impulsar la lucha en las fábricas para frenar las cesantías, defender el poder adquisitivo de los salarios y arrancarles a las centrales sindicales un plan de lucha a la altura del ataque patronal y gubernamental.