Sindicales

5/12/2002|783

Morixe: Un paso más en la lucha por la reincorporación

Ya hace más de un año que el molino cerró, dejando a 140 trabajadores en la calle. En septiembre de este año, mediante un acuerdo con el Gobierno de la Ciudad, que pagó las deudas del molino con los bancos, reabrió sus puertas reincorporando por tandas a una treintena de compañeros, pero dejando a 54 trabajadores afuera.


El martes 19/11 los trabajadores despedidos de Morixe, a más de un mes del estancamiento de las negociaciones por la reincorporación total, consiguieron, mediante la movilización conjunta con el Polo Obrero y la Asamblea de Parque Chacabuco, la reincorporación de 5 compañeros más y un aumento del 50% de la cuota indemnizatoria (acá hay que estar alerta ante una maniobra patronal de espaciar los pagos).


Presionada por la movilización, la patronal se sacó la careta y tuvo que admitir frente a los delegados de los despedidos que no iban a reincorporar a nadie más, cuando hasta ese momento venía verseando que había un cronograma de reincorporaciones. Otra cuestión que quedó absolutamente clara fue la intención de la patronal de separar a los compañeros más combativos del resto, ya que durante las negociaciones provocó constantemente a los delegados de los despedidos, casi llegando a tratar de expulsarlos de la reunión, para así poder negociar sólo con la dirección del sindicato. En este punto el Partido Obrero opina que la Unión Obrera Molinera debe colocarse a la altura de la lucha por la reincorporación, apoyando a los despedidos de Morixe con la fuerza del gremio.


Esta lucha fue un paso más en la movilización de los trabajadores por la recuperación de los puestos de trabajo y la jornada de 8 horas, lucha que debe extenderse a todo el gremio molinero y sentar las bases de una agrupación clasista y antiburocrática.