Sindicales

30/5/2022

Moroni convalida que los salarios corran atrás de la inflación

El ministro de Trabajo insiste en el esquema de paritarias a la baja, ante precios “descontrolados”.

Claudio Moroni.

El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, ratificó la orientación de ajuste del gobierno nacional en materia de salarios, con paritarias que se actualizan tardíamente y por detrás de la inflación y con responsabilidad directa del Estado en la caída del salario mínimo y las remuneraciones de la Administración Pública Nacional.

Moroni fue entrevistado por el medio Ámbito en oportunidad de su asistencia a la Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), desarrollada en Suiza, donde insistió en que “no es razonable resolver el tema de la inflación pisando salarios”.

El planteo esconde que el gobierno ha venido “pisando los salarios” con su orientación de “acuerdos de precios y salarios” y paritarias guiadas por una pauta salarial cada vez más distorsionada por la escalada de los precios. Así la pauta del 45%, superada holgadamente por los hechos, sigue rigiendo para el caso del salario mínimo, que afecta a millones de trabajadores precarizados y no registrados, como también a jubilados.

Por el lado del sector privado, luego del fracaso de las primeras paritarias “orientadas por el gobierno”, el pasaje a acuerdos del orden del 60%, en diversas cuotas esparcidas, aun así, sigue de atrás una inflación que ya se proyecta más cercana al 70%, de mantenerse el actual ritmo mensual.

El gobierno nacional, por ejemplo, cerró un aumento del 54% para la paritaria 2021/22 de la Administración Pública Nacional. Como veían que la situación se convertía en escandalosa, adicionaron un 10% más, en mayo, para presentar un acuerdo trucho del 64%. Ahora se aprestan a negociar un 60%… en cinco cuotas.

Respecto al atraso manifiesto del salario mínimo, Moroni insiste con que está próxima la actualización de agosto, que a su llegada implicará una diferencia de alrededor de 15 puntos porcentuales con la inflación. El ministro se desentiende de su responsabilidad, diciendo que el gobierno solo interviene en caso de desacuerdo entre las patronales y los sindicatos. Pero la responsabilidad del salario mínimo le cabe por completo.

En la misma entrevista, Moroni descartó toda iniciativa que universalice cualquier prestación y/o seguro al desocupado, insistiendo con que las políticas del Estado deben ser transitorias y focalizadas, más que nada orientadas a institucionalizar el trabajo precarizado de las cooperativas y a “fomentar la inclusión laboral” ante una oferta casi nula.

Moroni señala que “el problema de la inflación hay que resolverlo más por el lado de los precios”, pero el gobierno viene dando muestra de un rotundo fracaso en esta dirección. Y deja los salarios en manos de “la negociación colectiva” de una burocracia encuadrada en su política nacional y en el pacto con el FMI.

El ministro elude hablar del atraso salarial de vastos sectores del movimiento obrero, e incluso de otros sectores, como el Sutna, que plantean recuperar el poder adquisitivo entregado por la burocracia anterior, para lo cual requieren de negociaciones salariales que superen la inflación y recompongan progresivamente los salarios, más es un cuadro de enormes ganancias de las patronales exportadoras.

Este debe ser el punto de partida, la recomposición general de los salarios, para llevarlos por arriba de la canasta familiar, y la indexación de los ingresos obreros respecto a la inflación, para evitar un nuevo deterioro. Como ha dejado en claro el ministro Moroni, esto no vendrá por el lado del gobierno ni de la burocracia sindical, sino por la vía de la lucha de clases y la pelea por un paro nacional desde abajo de trabajadores ocupados y desocupados.