Sindicales

11/5/2022

Municipales Córdoba: en las vísperas de la reapertura de la mesa salarial

Acumulamos un 25% de deterioro salarial.

Imagen: Corresponsal

Con el salario del mes de abril, los municipales percibimos la recomposición en el básico del 18,95 % correspondiente al acta paritaria mayo a octubre de 2021 y la incorporación como no remunerativos de los porcentajes de inflación de noviembre y diciembre (6,4%).

El salario inicial de maestro de grado llegó con esa recomposición a $102.258,42, apenas rozando la canasta básica de pobreza calculada en $100.000. Recordemos que la CB no incluye gastos de alquiler ni esparcimiento, por lo cual cualquier hogar debería contar como mínimo con otro ingreso para garantizar lo que queda por fuera de ese cálculo.

Según las cifras que establece la Junta Interna de ATE-Indec, un hogar constituido por una pareja de 35 años con dos hijos en edad escolar necesitó, en marzo de 2022, $145.456 para satisfacer sus necesidades de bienes y servicios básicos. Se calcula que en mayo esta canasta superará los $160.000, por lo que el salario municipal hoy está muy por debajo del mínimo vital y móvil necesario para garantizar la cobertura total de la canasta familiar.

 ¿Qué paritaria necesitamos?

Con el sueldo de abril, la recomposición acordada habría empardado porcentualmente la inflación del 2021. Sin embargo, no todos los meses están incorporados al básico, lo que perjudica a todxs, pero principalmente a los jubilados, que deben esperar todavía a junio para ver ese impacto en sus haberes. Percibirán con 6 meses de diferimiento la inflación de 2021.

Pero ni activos ni pasivos hemos visto ninguna recomposición del 2022, que ya acumula 25% de pérdida de poder adquisitivo con un pronóstico inquietante para lo que resta: 70% de inflación anual. Si la nueva propuesta salarial sostiene el diferimiento y las sumas no incorporadas al básico, quedará en claro que el único precio que se quiere devaluar es el salario, convirtiendo a cada trabajador en el principal aportante a la recaudación del estado a través del impuesto al valor agregado (IVA), la fuente central de financiamiento del Estado.

Gremios como la bancaria acaban de pactar paritarias por el 60% para este año -incluyendo todos los adicionales- con porcentajes retroactivos al primero de enero, que llevan el salario inicial del trabajador bancario a 160.000 en abril. Quienes argumenten que “con las ganancias que tienen los bancos, cómo no van a tener esos aumentos”, deberían considerar que ese básico no incluye la cláusula de participación en ganancias (ROE), que eleva aún más el salario inicial. Sin embargo, no promete ser una paritaria que le gane a la inflación, ya que las expectativas del mercado la situaron en ese porcentaje en el mes de marzo (Eleconomista.com.ar).

En lugar de blindar a las patronales, el Sitram (Municipales de Jesús María), ha pactado un incremento salarial del 35% para el primer semestre del 2022, reabriendo en agosto un proceso que se planta por lejos como la mejor paritaria de la provincia. Para ello ha sido clave la unificación de los trabajadores mediante asambleas y medidas de fuerza que señalan el camino de recuperación del salario.

En el caso de la municipalidad de Córdoba, los ingresos del municipio superan con creces lo que ha ofrecido en paritarias a lo largo de los últimos años, poniendo en claro que se trata de una política sistemática que busca erosionar no solo el salario sino también las condiciones laborales, reemplazando con trabajadores fuera de convenio cada una de las reparticiones.
Si hoy pasara al básico en una sola cuota el acumulado pendiente desde noviembre 2021 a abril (38%) 2022 nuestro salario básico inicial llegaría a $141.000, aún por debajo de la canasta familiar, pero considerablemente mejor que el actual.

Con un esquema de recomposiciones tardías, con sumas en negro o remunerativas que no impactan en el básico, el saqueo del salario del activo lo paga por partida doble el jubilado.
Desde nuestra agrupación volvemos a plantear que el salario no es ganancia y que un trabajador debe contar con un salario inicial que cubra la canasta familiar. Para recuperar lo perdido necesitamos una recomposición salarial que implique: pasar al básico en una sola cuota todo lo perdido de noviembre a abril (38%); cláusula gatillo mensual; recuperación de la séptima hora; derogación de la 10694; equiparación del salario inicial al costo de la canasta familiar.

Pase a planta de todos los precarizados

Para lograr esto, necesitamos actuar con independencia política, estableciendo mediante asambleas un verdadero plan de lucha, que es el método que utilizan quienes hoy dan la pelea frente al ajuste que quieren imponer las patronales.