06/03/1997 | 529

Neuquén: Más de 1.000 docentes en asamblea votan el no inicio por tiempo indeterminado

Las clases en Neuquén empiezan el 10/3. En febrero, a pesar de que un grueso número de compañeros todavía no había regresado de sus lugares de origen, ya había ‘comenzado’ el año con importantes asambleas y movilizaciones. El año 96 había cerrado con una victoria de los trabajadores. Bajo la figura de «decretos de emergencia», el gobierno provincial había rebajado el salario docente a través del quite del porcentaje de zona patagónica y el congelamiento de la antigüedad. Estos caducaban a fin de año. Ni corto ni perezoso, Sapag presentó un proyecto de ley de remuneraciones que le daría continuidad a los decretos. La reacción contundente de los estatales y docentes: toma de la Legislatura, vigilia y movilización permanente, impidieron la maniobra e impusieron al gobierno una derrota en toda la línea, al no lograr los votos necesarios (año electoral mediante).


Teníamos que volver a cobrar como antes. Pero el mes de enero del 97 nos encontró con el mismo sueldo, provocando una deliberación que culminó en la asamblea general que acaba de realizarse. Allí, la directiva Rosa de Neuquén Capital, que hasta ahora no definía una política a seguir aguardando «que la decisión la tome la gente» y «todavía somos pocos para votar», ante el calor y la bronca de los compañeros, luego de hacer una «autocrítica» (Liliana Obregón) por la debilidad de la lucha del año pasado y planteando «no repetir la misma historia», se vio obligada a encabezar la indignación de los trabajadores.


Las intervenciones se sucedieron planteando el no inicio indefinido y en un clima combativo que culminó en una votación aplastante por el esa moción. La única excepción fue un dirigente del Mst, integrante de la CD de la seccional Neuquén, que con una serie de argumentos extorsivos y dilatorios (descuentos, etc.) mocionó contra el no inicio (por un paro de 72 horas) y quedó totalmente aislado. La asamblea, sin embargo, no decidió el curso de acción frente a la posibilidad de que la burocracia desconozca la votación de la seccional que representa la mayoría de la docencia neuquina, a través del filtro del plenario de secretarios generales que, manejado por la Azul Celeste y con el sistema de voto «por seccionales», puede tergiversar la voluntad de los compañeros. La tarea es llevar este mandato a todas partes y reconvocar la asamblea de Neuquén Capital para defender el mandato votado.

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