Sindicales
4/8/2026
Neuquén: paro total de la docencia y marcha masiva a Casa de Gobierno
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Con un paro que dejó las escuelas sin siquiera abrir sus puertas en toda la provincia (se anunció un 98% de adhesión) y una marcha provincial con más de 3.000 trabajadoras/es de la educación, se cumplió en Aten (docentes de Neuquén) el paro convocado por Ctera. Ha sido la tónica en todo el país, asestando una derrota al intento de aplicar el criterio de “servicio esencial” de parte del gobierno nacional.
Para las seccionales opositoras fue la continuidad de nuestro no inicio del lunes 27/7, pero para la dirección baradelista de Aten fue su única acción luego del receso de invierno.
Al contrario de lo que el TEP-Celeste dijo respecto al no inicio en Neuquén que promovimos tres seccionales recuperadas, al que calificó de ilegal, el no inicio lanzado por Ctera al regreso de otras jurisdicciones del país no fue considerado como de igual forma. Una contradicción que está ligada al hecho que la conducción TEP-Celeste considera que, al gobierno de “La Neuquinidad” no hay ningún reclamo laboral ni salarial que hacerle.
Tampoco pusieron el cuerpo ante la convocatoria al banderazo que realizó la Multisectorial de lucha en el aeropuerto el día que visitó Neuquén la directora del FMI, Kristalina Georgieva.
Mil palabras y ni un reclamo… a la patronal
En el acto frente a la Casa de Gobierno entre la actual secretaria general de Aten, Fanny Mansilla, y el integrante de la Junta Ejecutiva de Ctera, Marcelo Guagliardo, hablaron más de media hora. No hubo un segundo dedicado al gobierno provincial, que es la patronal directa de las bases que allí estaban movilizadas y habían parado masivamente.
Sus críticas, así como las de los otros oradores, todas conducciones enroladas en el kirchnerismo, se centraron exclusivamente en el gobierno de Milei. Aunque el salario por debajo de la línea de pobreza en Neuquén lo pague el gobierno de “La Neuquinidad”. Un contraste de 180º con la consigna que movilizó a la oposición por la “reapertura de la mesa salarial ahora”.
La secretaria general de Aten, ante el reclamo de convocatoria a asambleas de una parte de la concurrencia, los tildó de “supervisores de sindicatos”, desnudando así que la instancia máxima y democrática de decisión sindical la dirigente la percibe como una “supervisión”.
Pero, ¿acaso un dirigente no debe aceptar que las bases lo supervisen?. Claro que sí. Pero quien vivencia una asamblea o un reclamo como una “supervisión” anhela no ser controlado por las y los dirigidos, un signo de debilidad en primer lugar, pero en segundo lugar una confesión que la burocracia sindical ha cuajado en una casta que no admite controles de quienes sostienen la organización que esa casta dirige.
El puente de pasaje de esa casta a un clan empresario dentro del sindicato está tendido.
El relato desde Ctera
Sin poder explicar porqué si la situación nacional es tan grave para la docencia -y lo es- el integrante de la Junta Ejecutiva de Ctera y candidato a la reelección se encolerizó (señal de cola de paja) contra quienes reclamaban plan de lucha, y dio rienda suelta al relato sobre la conquista de una paritaria nacional de parte de Ctera. Algo que es falso del principio al fin.
La Ctera no discute una paritaria nacional (así la llaman Alesso-Baradel), pero no existe tal cosa. Existen en el país tantos regímenes laborales como jurisdicciones, cada una con su propio Estatuto del Docente. La escala salarial varía de provincia en provincia. Las condiciones laborales lo mismo.
Si hay algo que caracteriza al sector docente es la dispersión de condiciones y de salarios. Eso solo ya indica que no se ha debatido ni bajo los gobiernos del kirchnerismo ni con el macrismo, una paritaria nacional.
Se han debatido pisos salariales mínimos, que en muchas provincias ya estaban superados por las luchas locales.
Una paritaria no es el debate de ese piso y luego cada uno se las arregla como puede o lucha por la suya sin que la Ctera mueva los sindicatos de base en todo el país. Así se han desangrado decenas de huelgas heroicas ante el desdén de Ctera.
La realidad es que la Ctera ha convalidado la estrategia de ajuste patronal de desmembrar el sistema educativo nacional, sus condiciones laborales y salariales. Y presenta bajo la forma de relato que reclama “volver” a la paritaria nacional.
La Ctera y su relato se desmoronan porque siquiera plantea como una medida elemental que el salario testigo docente en todo el país (maestro de grado que recién inicia) sea superior a la línea de pobreza. Una consigna nacional y unificadora, ya que tanto reclaman la “unidad”, que la terminan haciendo con las patronales provinciales de todo pelaje. Porque la Ctera banca a las patronales enroladas en el PJ, pero tampoco lucha contra las patronales provinciales del mileismo o sus aliados acérrimos.
Por lo tanto la lucha para recuperar Ctera el próximo 2/9 bien vale un esfuerzo adicional de la oposición nucleada en la lista Multicolor. Peguemos duro a las patronales, recuperemos Ctera para la lucha.




