23/11/2000 | 689

No a la privatización de la AFIP

Los trabajadores de la Afip estamos en el ojo de la tormenta. De la Rúa anunció que se viene la privatización de la «recaudación de algunos impuestos». Se pretende con esto perseguir a los arruinados cuentra propistas, como reclaman Cavallo y Alemann. Se profundiza así la política tributaria en la que los que menos tienen son los que más ponen, a través de los impuestos al consumo y el monotributo, al tiempo que las grandes corporaciones eluden y evaden todo lo que quieren, con el consentimiento de la Alianza y el PJ.


Como siempre la argumentación para privatizar es la «ineficiencia» de los empleados del Estado. Los trabajadores de la Afip hemos visto reducir nuestra planta de personal en 2500 agentes, caer el índice de participación en la recaudación y los tramos del Fondo de Jerarquización (con la consiguiente disminución del salario), aumentar nuestra jornada de trabajo para suplir a los que se fueron… todo en aras de la «eficiencia».


La verdadera ineficiencia pasa por la protección oficial que gozan los parásitos del gran capital que eluden los impuestos o llevan doble contabilidad en las narices de las autoridades.


Los trabajadores de la Afip deben estar a la vanguardia de la lucha contra la privatización.


El sindicato debe convocar a un Congreso Nacional para votar un Plan de Lucha con paros progresivos hasta la ocupación general de edificios y la huelga general.


Para defender la Afip, bajo control de los trabajadores, por la recuperación de los salarios y conquistas arrebatadas por el régimen fondomonetarista.