Sindicales

9/1/2004|835

No al vaciamiento del Hospital de Wilde

¿Qué significan más de 50 despidos en el Hospital de Wilde y 1.300 en toda Avellaneda?


Significan: que no hay ninguna persona en el quirófano en el turno tarde; que en Terapia Intensiva, donde debe haber una enfermera cada dos pacientes, hay la mitad.


Que donde debe haber una enfermera cada seis pacientes, hay una cada doce; que el domingo hay una enfermera cada 34 pacientes y una sola en la guardia de emergencias.


Que en Anatomía Patológica, donde se realizan las biopsias, para determinar, por ejemplo, si un tumor es maligno o no, han despedido a la única preparadora.


Que no hay extraccionista para atender los pacientes ambulatorios del laboratorio.


Que en hemoterapia hay una sola técnica para atender los donantes.


Que en el turno tarde el único empleado de mantenimiento cobra un plan Trabajar.


Que no hay recepcionista en la sala de guardia.


Que en esterilización no hay personal en el turno tarde, por lo cual se disminuye a la mitad la preparación de material quirúrgico y de curaciones.


Que se redujo a la mitad el personal administrativo... Y podríamos seguir detallando.


Esto que pasa en el Hospital de Wilde se repite en todas las unidades sanitarias, los jardines maternales, los comedores, las delegaciones, las oficinas de recaudación, el personal de bacheo, de tránsito, de cultura, etc., etc., en todo el municipio de Avellaneda.


No es sólo un ataque a los trabajadores que quedaron cesanteados ni a los que se recargan de tareas: es un ataque a toda la población, un ataque a los contribuyentes que son intimados a pagar sus tasas al día, pero verán reducida la atención de su salud y de todos los servicios por los que aportan a la comunidad (...).