18/04/2021

Ofensiva patronal en el Hospital Garrahan para «normalizar»

Por Alejandro Lipcovich delegado en la Junta Interna de ATE Hospital Garrahan

La patronal del Hospital Garrahan (un consejo de administración con cuatro funcionarios nombrados por Nación y uno por Ciudad) pretende “normalizar” el funcionamiento del hospital mientras se desarrolla el peor momento de la pandemia. Primero suspendió los “teletrabajos”, que incluían tanto labores a distancia como grupos alternados para evitar el cierre de servicios, y luego dio por finalizada la licencia a grupos de riesgo vacunados, siguiendo los términos de la resolución conjunta 4/2021 de los ministerios de Trabajo y Salud.

En todos los casos, la argumentación oficial reside en la vacunación casi total del conjunto del personal. Sin embargo, como afirma la Junta Interna de ATE que se encuentra en una campaña de rechazo y resistencia a las medidas, la inoculación es tan solo un aspecto del problema. Como dijeron en una nota presentada ante el Consejo “indudablemente la vacunación es una medida fundamental para atacar la pandemia, pues demuestra ‘prevenir la enfermedad moderada y severa’ (sitio web de la Sociedad Argentina de Infectología). Por eso reclamamos la vacunación en masa de la población; nos parece criminal que se sigan manteniendo las patentes para el lucro de laboratorios o que Sigman acapare millones de dosis sin que el gobierno las incaute para su inmediata aplicación. Sin embargo, la vacunación está lejos de ser el único factor para derrotar la pandemia, pues ‘aún no hay datos sobre la eficacia de prevenir formas leves/asintomáticas y transmisión’”.

A esto se agrega que tampoco existen estudios específicos sobre la respuesta de cada grupo de riesgo, que abarca a un abanico muy amplio de patologías. La convocatoria a grupos de riesgo aun estando vacunados constituye una medida temeraria, sin un respaldo científico concluyente, motivada únicamente por el aspecto disciplinario de las relaciones laborales vigentes. En cualquier caso, es momento de reducir la circulación de personas en el hospital y no de ampliarla. Lxs trabajadorxs están vacunados, pero no sus familias ni las familias de los pacientes que estarán ahí.

En este largo año, tampoco se tomaron medidas elementales para reacondicionar el hospital a una pandemia que está lejos de terminar. No hay nuevas variantes de ventilación, e incluso espacios construidos durante 2020 carecen de ventanas. La demostración de la irresponsabilidad patronal se constata ahora mismo, cuando hay un sector cerrado por el aislamiento de sus trabajadores ante un caso positivo (no habría ocurrido manteniendo el teletrabajo).

La burocracia sindical está dejando correr esta ofensiva, que no abarca solo al Garrahan sino que también se da en otros hospitales, tanto de la Ciudad como de otras jurisdicciones. Las patronales “tiran línea” para dividir a las y los trabajadores, metiendo cizaña entre quienes “se bancaron la pandemia” y quienes “descansaron de licencia”. Es un argumento pérfido y reaccionario para encubrir su propia responsabilidad, pues el aislamiento por riesgo está lejos de ser un beneficio, y especialmente porque la sobrecarga se podría haber resuelto con incorporaciones masivas de personal.

ATE nacional se apresuró en declarar derogada la resolución por el último decreto, pero incluso si eso fuera cierto en términos jurídicos habría que tomar medidas para garantizar su cumplimiento, cosa que el sindicato no hace. Las patronales, por su parte, “interpretan” otra cosa -que la resolución conjunta 4/2021 sigue vigente- y siguen adelante, con venia del gobierno.

La Junta de Interna de ATE Garrahan, junto a trabajadorxs de los grupos de riesgo afectados, están convocando a concentrarse en las puertas del hospital el lunes a las 7:00 (cuando debería reincorporarse buena parte), a una conferencia de prensa al mediodía y luego a una asamblea para medir fuerzas y evaluar pasos a seguir.

Los principales reclamos se resumen en su último afiche: “El Consejo y el gobierno nos exponen a la nueva ola de contagios. Anulación de la resolución que expone al personal de riesgo. Teletrabajo y cohortes para bajar la exposición y circulación. Dosaje de anticuerpos al personal vacunado. Acondicionamiento de los lugares de trabajo”. Además, se va a convocar una asamblea general el jueves para unificar estos reclamos con la lucha salarial.

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