17/11/1994 | 432

Opinan los activistas de la Lista Naranja

PO: ¿Cómo ven el panorama electoral?


Mario Tornaquindici (Banco Río): En estas elecciones se abre la posibilidad de derrotar al zanolismo.


Por primera vez, la elección se dirime entre dos listas.


Zanola está preocupado y apela a una costosa campaña de demagogia, con elementos pagos que recorren las sucursales haciendo propaganda o montando espectáculos gratuitos en Obras Sanitarias, o regalando entradas para el Luna Park. Lo cual refleja que no puede hacer ninguna propaganda en términos sindicales. No tiene ningún “logro” para mostrar y mucho menos propuestas. Está metido a fondo con Menem y con el plan de flexibilización laboral de la patronal y el gobierno.


PO: ¿Qué opinan los compañeros de tu banco del voto a la94?


Oscar Bordalotta (Banco Caseros): Me parece que las cosas van bien. Acá hasta ahora venía ganando el zanolismo, pero hay mucha simpatía hacia la 94, sobre todo por el hecho de la unidad.


Pero todavía falta crear un clima más fuerte de campaña electoral. Pienso que el bajo perfil que tiene la campaña de la burocracia se propone evitar que se discuta sobre las elecciones y de esa manera impedir que crezca la polarización.


Por eso la responsabilidad de la 94 es multiplicar sus esfuerzos para instalar el debate entre los compañeros, para mostrarse como alternativa.


PO: ¿Cómo es posible esto?


Eduardo Martínez (Banco Patricios): Mirá, es difícil pero se avanza. La 94 es un frente bastante heterogéneo. El factor decisivo, el principio que decidió la unidad, es la perspectiva de derrota de la burocracia y todo lo que significa eso para los bancarios y para el movimiento obrero en general. A partir de allí los puntos de vista se bifurcan. Por eso los compañeros de la Naranja estamos desarrollando una campaña propia. Creemos que nuestra visión coincide con los ejes más importantes y al mismo tiempo más sentidos entre los compañeros: el convenio y la obra social. La mayoría de la lista responde al CTA y al FG, lo cual limita el carácter y el contenido de su agitación, como dicen ellos la hace “posibilista”. Hemos establecido con claridad nuestras diferencias con el resto de los compañeros de la lista, reafirmando nuestra fisonomía clasista y abriendo precisamente un debate entre la propia mayoría. No estamos dispuestos a subordinarnos a esas posturas, y sobre la base de esa independencia política es que se construyó la 94.


En el marco del esfuerzo común por desplazar a Zanola, nuestro objetivo es reagrupar al activismo más consciente y combativo.


PO: ¿Cuál es la posición del resto de la izquierda?


Mario: El Mst está participando de la 94. El Mas, tras un supuesto principismo al llamar a la abstención, está favoreciendo las posibilidades de la burocracia. Fijate qué coincidencia, que la campaña por la abstención, con la cual coinciden estos grupos, está también protagonizada por un grupo de tránsfugas del Credit Lyonnais, que tras fracasar en su pretensión de formar una tercera lista fantasmática, ahora, con la obvia financiación de la burocracia, está colocando pasacalles llamando a votar en blanco.


No sólo eso, sino que pactaron con Zanola el corte de los permisos gremiales de las delegadas de oposición. Aunque el Mas no lo entienda así, acá las trincheras son clarísimas: o se vota por la 94, o en cualquier otra variante se favorece a Zanola.


PO: ¿Algo más?


Eduardo: La Naranja va a continuar en los días que quedan con una campaña lo más intensa posible. Ganar las calles con la agitación, seguir sacando volantes, los boletines, hacer recorridas y asambleas en los bancos, todo lo que la burocracia no hace, dándole un carácter activo a la campaña, son la clave del posible triunfo. Y al mismo tiempo, de esa forma vamos desarrollando la inserción de la agrupación en los principales bancos.