Sindicales

9/5/2017

Otra muerte obrera en el puerto de Bahía Blanca


Al extenso listado de muertes obreras que tiene Bahía Blanca se suma ahora el nombre de Darío Marillan, un joven padre de familia que cumplía tareas de mantenimiento en una planta de Cargill en el puerto de la ciudad.


 


Marillan se descompensó mientras pintaba, fue socorrido por sus compañeros y otros obreros de planta, pero no lograron reanimarlo. La ambulancia tardó más de 30 minutos en llegar y al no haber un médico forense en la ciudad, el cuerpo de Marillan estuvo tirado desde las 15 hs hasta pasadas las 21 hs, lapso en que los obreros decidieron parar la planta dada la situación de shock que provocó la desgracia.


 


El joven trabajaba dentro de un predio al que asisten más de mil trabajadores por día. Grandes empresas conviven en el mismo (Profertil, Cargill, OIR), pero no cuenta con algo tan básico como un servicio de emergencias médicas y ambulancia de traslado. La intersindical dice haber reclamado al Consorcio del Puerto, pero los hechos hablan por sí mismos.


 


De estos más de mil trabajadores, un inmenso número trabaja tercerizado por distintas empresas que conviven dentro de las corporaciones, bajo convenio Uocra, que no tiene absolutamente nada que ver con la actividad de los aceiteros, logística internacional o químicos.


 


En este escenario de muertes obreras, el gobierno de Macri modificó la ley de ART con apoyo de toda la oposición patronal y la burocracia sindical, continuando con la línea inaugurada por Cristina con la eliminación de la doble vía y quitando toda posibilidad de reclamos ante la justicia por accidentes o enfermedades laborales, es decir, allanando el camino a una precarización más marcada por parte de las empresas.


 


La Uocra  solo se dedica a aplicar los métodos burocráticos de aprietes a los trabajadores y coimas a los empresarios, con el consentimiento del municipio que hace la vista gorda en todo el asunto.


 


El Sitraic local, gremio combativo de la construcción ha salido a la cancha –a pesar de las patoteadas y provocaciones- en este conflictivo escenario, denunciando y levantando las reivindicaciones inmediatas para el sector de la construcción, que sólo encuentra desidia de parte de la burocracia.


 


Vamos por: comisiones de seguridad votadas y bajo control de los propios trabajadores; básico inicial de $ 15000; eliminación del trabajo en negro; por la reapertura de la causa a Gerardo “Batallón 601” Martínez; por el triunfo de todas luchas obreras en el país; abajo el ajuste de Macri y los gobernadores de todo pelaje político.