11/05/2017 | 1457

Parazo en Cresta Roja

Ante el fracaso de la salida macrista


El viernes pasado, cuando las indemnizaciones que había comprometido Proteínsa (el consorcio armado entre Ovoprot, Tanacorsa y el grupo Laclau para quedarse con Cresta Roja) no aparecían en sus cuentas, los trabajadores se rebelaron y detuvieron la producción del turno tarde. Tras el fin de semana, el lunes, ambas plantas volvieron a parar. Y, luego, una asamblea ratificó la continuidad del paro en la decisiva Planta 2 hasta el viernes.


 


“Es que la empresa que se hizo dueña en el último período, incumplió con el pago de las indemnizaciones comprometidas ante la jueza. Tampoco avanzó con las reincorporaciones, lo que dejó sin trabajo a más de mil trabajadores”, denuncian los trabajadores.


 


Voceros de la patronal se acercaron a pedirles que acompañen a la empresa “en este difícil momento”, porque el gobierno les habría soltado la mano y la jueza les impide vender propiedades del grupo con las cuales tenían pensado pagar las indemnizaciones de quienes siguen trabajando.


 


El conflicto de Cresta Roja -iniciado hace ya tres años- sigue lejos de cerrarse; todavía la mayoría de los despedidos sigue sin poder volver a su puesto de trabajo, algo que desata permanentemente bloqueos, piquetes y paros solidarios. A esto, ahora hay que sumarle el retraso de los pagos indemnizatorios.


 


¿Salida macrista?


 


El conflicto de Cresta Roja fue elegido varias veces como “ejemplo” por el gobierno de Macri: ante el descalabro creado por la gestión de la familia Rasic (asociada directamente al kirchnerismo a través de enormes negociados con los subsidios), el gobierno se jactaba hasta hace poco tiempo de haberle encontrado una continuidad productiva a través de su entrega a Proteínsa.


 


Pero la salida macrista a la gestión kirchnerista ha empeorado radicalmente las condiciones de trabajo para aquellos que recuperaron sus puestos y aceptaron la reducción del salario y ha obligado a los obreros a resignar a la mayoría de sus conquistas. Aun así, con obreros mucho más baratos, ¡el consorcio Proteínsa se declara insolvente frente a las indemnizaciones y amenaza con la quiebra!


 


¿Y el STIA?


 


Un dato relevante en todo el proceso de Cresta Roja es la ausencia absoluta de la directiva del sindicato de la Alimentación -que en los últimos días viene de firmar en un 25% la paritaria de la rama avícola sin luchar ni consultar con nadie.


 


Las únicas apariciones del STIA son para defender como única vía los planes de la empresa: de Melenko Rasic antes y de Proteínsa en la actualidad. Los trabajadores de Cresta Roja fueron entregados por el STIA a los vaciadores.


 


Qué planteamos


 


El paro ha demostrado una inmensa capacidad de lucha de los trabajadores; tenemos que llevarla a la victoria. Si Proteínsa dice no tener plata para las indemnizaciones, reclamamos que se abran los libros de la empresa y que se vote una comisión de control obrero compuesta por representantes de todas las plantas de la empresa. Salir adelante significa cobrar todas las deudas y reincorporar a todos los trabajadores; no es presionando a la jueza o apoyando a la empresa que lo vamos a lograr, sino uniendo a todos los trabajadores -a los de afuera y a los de adentro de todas las plantasen una lucha común.

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