21/10/2020

Paritarias de Prensa: las cámaras empresarias y la Utpba firman una nueva rebaja salarial

Necesitamos una asamblea general para rechazarlo y un plan de lucha por el salario.
Por Corresponsal La Naranja de Prensa

Una vez más los trabajadores y trabajadoras de prensa de la Ciudad de Buenos Aires sufrieron la entrega de la burocracia de la Utpba en un acuerdo salarial firmado con las cámaras empresarias que reúnen a la prensa escrita de CABA. El acuerdo fue aceptado por el Ministerio de Trabajo, desde donde insisten en sostener a la Utpba, una representación carente de legitimidad, sin dar lugar a quien efectivamente representa a los trabajadores de prensa, el SiPreBA.

La política de la Utpba no es noticia ya que en los últimos siete años las patronales avanzaron como nunca sobre el salario aprovechando la pasividad de la burocracia de un sindicato de prensa que ha abandonado desde hace años toda defensa de los intereses de sus representados y de sus contados afiliados.

El acuerdo consiste en incorporar los $ 4.000 que, mediante el decreto 14/2020, el gobierno nacional entregó a todos los trabajadores del sector privado en diciembre de 2019. Además, otorga un 10% a cobrar con los salarios de septiembre y 5 cuotas de $ 4.000 a cobrar a partir del salario de diciembre próximo, que culminarían con el salario de abril 2021, para sumarse al básico de convenio (a expensas del trabajador) para el salario a cobrarse en junio. Finalmente se agrega una suma idéntica en el salario a cobrarse recién en agosto de 2021.

No sólo es un acuerdo miserable. Muchos trabajadores y trabajadoras de prensa escrita no recibirán nada hasta diciembre porque, a partir de acciones de orden general impulsadas por el SiPreBA, y especialmente de conflictos y luchas, muchos medios comerciales ya habían otorgado incrementos del orden del 10%.

A pesar de que incluye el tramo de paritaria de 2019, que expiró el 30 de abril de este año, los incrementos no incluyen, como debería, retroactividad alguna. La entrega es tan grande que, formalmente, las empresas podrían plantear que son los trabajadores los que adeudan a las empresas que ya abonaron aumentos con cifras “a cuenta”. Si no lo hacen es porque saben que se toparán con la representatividad real de los trabajadores a través de las comisiones internas del SiPreBA y el sindicato todo.

Pero, además, el acuerdo firmado abarca 21 meses ya que incluye el período inconcluso de la paritaria 2019-2020 y toda la de 2020, a lo que agregaron tres meses, hasta julio, cuando vencía en abril.

Reducción salarial

El último aumento recibido por un trabajador de prensa en la Ciudad de Buenos Aires había sido del 5% con los salarios de septiembre 2019.

Incluyendo el incremento otorgado por decreto y el 10% que contempla el acuerdo, la pérdida del poder adquisitivo del salario del redactor entre mayo de 2019 y septiembre de 2020 será del 17,5%. Si se tomara el salario de diciembre de 2016 el retroceso del salario real alcanza, con los aumentos incluidos, un 30,4%.

Pero este acuerdo, lejos de recomponer el salario, en los hechos, implica una mayor rebaja salarial. Es que, según las proyecciones de inflación siempre conservadoras que marca el BCRA y que indican una inflación para los próximos doce meses del 50,5%, entre mayo de 2019 y julio de 2021 el deterioro salarial se profundizará en un retroceso en términos reales del 31% y, si se tomara el período de diciembre de 2016 a julio de 2021, la caída llegará hasta el 42%.

Dicho de otra forma, el salario bruto de un redactor que recién en julio de 2021 llegará hasta los $49.902, para mantener el mismo poder adquisitivo de su salario de diciembre de 2016 ($17.657) debería llegar hasta los $85.636. Pero además, al tratarse de un acuerdo plagado de sumas fijas, la pérdida del poder adquisitivo será aún más pronunciada para algo más de la mitad del gremio que cuenta con categorías superiores o adicionales sobre el básico del redactor.

La lucha es lo que garpa

La organización gremial en algunos lugares de trabajo ha sido el camino para sostener y mejorar la situación de los trabajadores. Es el caso de Perfil que con 10 paros en las últimas semanas logró al menos revertir parcialmente la voluntad de la patronal de no abonar el aguinaldo de junio hasta enero del 2021.

En el Cronista Comercial (5 paros y un plan de lucha consistente desde fines de 2019) mediante asambleas virtuales y un trabajo de base muy importante se logró llevar adelante planes de lucha que incluyeron quites de firma, retención de tareas, paros parciales y paros totales. Estas medidas lograron que las empresas den aumentos a cuenta o sumas fijas, como así también abrir un espacio de negociación con las respectivas comisiones internas. Lo mismo ocurrió en otros medios como Página/12 que paró en reclamo de protocolos o en Clarín por el pago en tiempo y forma de los aguinaldos.

Esas luchas marcan un camino. El SipreBA ya convocó a asambleas de base. Avancemos en la organización de una lucha de todos y todas las trabajadoras de prensa. Y golpear con un solo puño.

El punto de partida debe ser el rechazo de este acuerdo y el reclamo dirigido al Estado para que garantice paritarias reales y con los legítimos representantes de los trabajadores.

Para eso proponemos reagrupar fuerzas en una asamblea general del SiPreBA.

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