19/08/2021

Paritarias estatales: vamos por un aumento sin extorsiones en Buenos Aires

La exigencia al gobierno de Kicillof es de un salario igual a la canasta familiar.

Luego de que a la paritaria de marzo se la devorara la inflación, el gobierno no ha tenido más remedio que abrir las discusiones salariales este martes 17 de agosto. Sin embargo, el gobierno de Kicillof solo busca ganar tiempo y dilatar el pago: en la primera cita solo recibió las propuestas de los gremios, que las llevaron sin debatirlas con nadie y antecedidas del decreto de vuelta a la presencialidad sin condiciones.

Todo un aviso de lo que se viene, otro acuerdo por migajas que queda por detrás de la situación. Mientras según el Indec la canasta familiar se calcula en $102.000, los salarios de los estatales bonaerenses recién en agosto pisaron los $42.000 con régimen de 30 horas. La consecuencia de estos salarios es el pluriempleo.

La propuesta que ATE llevó a la paritaria no reclama ningún porcentaje ni cifra concreta, se limita a “los salarios no tienen que perder frente a la inflación” y reclama la reapertura de la paritaria en diciembre de este mismo año. Reclama la actualización de las asignaciones familiares que no se movieron con el último aumento y la recategorización del personal. Una propuesta a la medida del gobierno, no de los trabajadores.

Nuestros salarios ya acumulan más de 4 años de caída consecutiva que han pulverizado el poder adquisitivo. Acumulamos una pérdida del 30% de los últimos años, por eso para que un aumento realmente impacte en el bolsillo debería ser del 50% en una sola cuota y con cláusula gatillo mensual, como medida principal. Apoyados en esta miseria salarial gobierno y gremios juntos han realizado otro capítulo en la reforma laboral, pasando a todos los organismos que tenían régimen de 30 a 40 horas semanales con la extorsión de bonificación del 125 % del básico. En porcentajes suena grandilocuente, pero en números reales son $10.000.

El gobierno sigue los planes del FMI y eso exige el aumento de la jornada laboral, la reducción de nuestros salarios y una serie de modificaciones de la Ley 10.430 y varios convenios colectivos específicos por sector atomizando aún más a los estatales que se debaten a espaldas de los trabajadores.

A todo esto hay que sumarle que con la pandemia como excusa, a través del teletrabajo, las condiciones de trabajo se deterioraron como nunca y ahora se ensaya una vuelta a la presencialidad con salarios de hambre, con edificios peligrosos y sin protocolos sanitarios debatidos con los que tenemos que poner el cuerpo.

La integración de todas las burocracias sindicales de los gremios estatales al gobierno es brutal. En ATE, la vida política y sindical está cerrada. El Colo de Isasi, secretario general de ATE provincia de Buenos Aires (Verde Anusate), salió en busca de una candidatura (fallida) y terminó acompañando la lista del bruerista Escudero, mientras las Juntas Internas y delegados combativos de La Plata salimos a la calle a reclamar aumento de salario y no de las horas de trabajo.

Realizamos una radio abierta en las puertas del Ministerio de Economía con la participación de muchos sectores, entre ellos la Junta Interna Educación Sede, Agrarios y Desarrollo Social donde reclamamos un verdadero aumento, denunciamos la vuelta sin condiciones, sin completar el esquema mínimo de vacunación, denunciamos el aumento de la jornada laboral, el pase a planta de los compañeros precarizados, el blanqueo al básico de todas las sumas en negro, el aumento de las jubilaciones como principales consignas.

Desde Tribuna Estatal llamamos a continuar este movimiento y profundizar la organización de los lugares de trabajo. La semana próxima tendrá lugar una nueva reunión paritaria, los que luchamos todo el año con independencia de los gobiernos tendremos una nueva cita ahí.