03/11/2020
REPARTIDORES

Paritarias repartidores: la burocracia y el aumento que no es

Junto a la devaluación del dólar y el aumento de los precios, el sueldo de los repartidores de CABA (de los pocos que están en relación de dependencia) no sólo perdió valor sino que, a esta pérdida, se suman dos paritarias que la empresa adeuda desde el año pasado y no implementa.

Estos aumentos tan esperados por los trabajadores del reparto son del 22%, correspondiente al 2019, y 20%, perteneciente a este año. Además de ser incrementos a la baja -es decir que están muy lejos de la canasta básica familiar-, la primera está atada a la cláusula gatillo en favor de las empresas que descontarán el incremento solidario que decretó el gobierno. Junto a esto, los retroactivos que se les adeuda a los repartidores estarán pagos en cómodas cuotas para la cámara empresarial.

La respuesta del sindicato a los reclamos de los repartidores por estas míseras paritarias es que el Secretario General, Marcelo Pariente, tiene la mayor competencia para llevar adelante el reclamo, sumado a que el acuerdo fue discutido con los delegados de cada empresa. Pero, ¿cuándo discutieron los delegados estas cifras con los repartidores, o es que solo se limitaron a informar sobre estos escasos incrementos? Con la excusa de que se logran aumentos de a poco y contando con las herramientas necesarias para reclamar un implemento de las paritarias, el sindicato exige a los repartidores cubrir un cupo de sesenta compañeros mínimo para movilizar, pero las únicas acciones fueron el envío de supuestas cartas documento al ministerio y a la empresa, además de una reunión virtual con un abogado del sindicato para explicar los supuestos impedimentos que tienen para defender el salario de los repartidores.

Es decir que, al mismo tiempo que no impulsan ninguna iniciativa para sumar compañeros a las luchas, exigen “cupos” a las bases de repartidores. Esta maniobra pinta de cuerpo entero a un sindicato completamente adaptado al gobierno de Alberto Fernández (recordemos que Asimm forma parte de las 62 organizaciones peronistas) que actúa de garante de las plataformas explotadoras y la precarización laboral, equiparando para abajo al conjunto de los repartidores en relación de dependencia. Un sindicato que culpa a trabajadores por no estar presentes, ataca a las organizaciones independientes de repartidores y que se jacta de ser la única fuerza para reclamar una paritaria que no logra hacer implementar.

En contraste con este método desmoralizador y desmovilizador, un ejemplo claro a seguir es el del sindicato del neumático (Sutna) que organiza a los trabajadores de todas las empresas en asambleas y que, con un plan de lucha, conquistó una de las paritarias más altas del país.

Los repartidores necesitan superar la contención del sindicato que se basa en la mera judicialización de los métodos de lucha conquistados históricamente por los trabajadores y organizarse para conquistar una verdadera paritaria.

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