23/07/2021

En Sanidad no hubo acuerdo: un paro obligado y de aparato

Por un plan de lucha de Atsa, sin patrones, hasta los $100.000 de básico.

La Fatsa (federación de Sanidad) y Atsa (Sanidad) han anunciado que retoman este viernes el plan de lucha suspendido por la conciliación obligatoria ministerial que acaba de culminar. Significa que las cámaras empresarias, que habían también anunciado un lock out patronal en las mismas fechas, aún no han cerrado un acuerdo con el gobierno para que se aumente el valor de las prestaciones que las prepagas y obras sociales pagan a los sanatorios.

West Ocampo y Daer, cabezas del gremio de Sanidad, habían justificado el pedido de la salud privada, de la misma manera que los empresarios declararon que el reclamo paritario del gremio era justo (!). Esto es, patrones y burocracia sindical asociados en una causa, que terminará golpeando los bolsillos de la población. Una asociación oscura dado que nadie conoce los costos y ganancias reales de la medicina privada ni el movimiento de sus fondos. Lo que sí se sabe es que aparte de los ajustes recibidos han obtenido subsidios (ATP, Repro) y exenciones impositivas de todo tipo. Ahora van por más, piden un 26% de aumento de aranceles y ajuste por inflación, el pago del gobierno del 50% de los sueldos con un bono y más descuentos impositivos.

La crisis de la negociación a cargo del ministro Moroni forma parte de la disputa dentro del gobierno sobre el alcance del ajuste sin precedentes de Guzmán para garantizar los pagos al FMI.

El sueldo de los trabajadores no puede depender de los ingresos patronales. Que las empresas abran sus libros a una auditoría pública controlada por trabajadores. Los dirigentes sindicales deberían empezar por cuestionar uno de los costos más gravosos de la salud, que es la ganancia de estas empresas parasitarias que juegan como intermediarias entre los pacientes y la prestación de salud.

Hasta último momento puede aparecer el anuncio de un acuerdo porque el gobierno de Fernández es un rehén de los Belocopitt y Cía. e íntimo aliado de Daer y su séquito. Lo que se necesita es un plan de lucha de verdad, por $100.000 de básico inicial, en un solo pago, y en blanco. Con el 45% de aumento que pide Atsa los $56.000 que gana una enfermera pasarían a $81.200, lejos de la canasta de consumos mínimos de ATE Indec de $100.000.

Como las enfermeras y enfermeros de Neuquén, como los controladores aéreos: plan de paros progresivos basado en las asambleas de base, hasta la obtención del reclamo.

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