Sindicales

26/1/2024

Paro del 24: enorme movilización de trabajadores de la salud

Vamos por un plan de lucha, en defensa de nuestros salarios y hasta quebrar el ajuste.

Corresponsal.

La masiva movilización del 24 convocó a un numeroso sector de trabajadores de la salud, en rechazo a las medidas del gobierno. En CABA las conducciones sindicales no movieron un dedo para organizar la movilización. AMM y Sutecba confirmaron el paro pocas horas antes, sin ningún impulso a movilizar. La Federación de Profesionales, que está vez convocó con mayor antelación, jugó un rol pasivo y no apostó a organizar los hospitales, evadiendo asambleas abiertas salvo contadas excepciones.

En este contexto de inmovilismo de las conducciones, se pusieron de pie asambleas autoconvocadas. En el Hospital Santojanni, Argerich, Alvear, Piñero, Penna y la residencia de trabajo social, se convocaron asambleas semanas previas, sumando medidas de lucha y visibilización en rechazo a los ataques del gobierno. Con propuestas de carteles, charlas abiertas a la comunidad y recorridas en los efectores fue gestándose la participación a la marcha. La Asamblea de residentes y concurrentes de CABA, un bastión de la lucha de lxs trabajadores en salud, se hizo presente con una gran convocatoria y participación en la columna independiente.

Una particularidad de la jornada fue que, salvo la Asamblea CABA, los sectores sindicales convocantes no plantearon la independencia de las burocracias, llamando a marchar en conjunto dentro de un “frente de estatales”. La importancia de la delimitación política de las burocracias que sí expresó la columna del sindicalismo combativo y sectores independientes partía de la necesidad de levantar un plan de lucha, con continuidad de las asambleas, rechazo a las paritarias a la baja y el ajuste en regla, y la perspectiva de derrotar al gobierno en las calles, y no confiar en la justicia o el Congreso, como propone las centrales sindicales.

La continuidad de la lucha contra el ajuste cobra relevancia cuando AMM y Sutecba acaban de firmar la paritaria, aceptando un miserable 15% retroactivo a diciembre 2022 y un 10% en enero, más bonos. El retroactivo, que culmina la paritaria del año pasado, acumula un 180% que no es real por la pérdida mensual contra la inflación, y deja nuestro salario 31 puntos por debajo de la inflación de 2023, de 211,5%. Un verdadero robo, que AMM esconde en sus redes, celebrando “haber recuperado el salario”.

La realidad es que hoy un trabajador inicial de planta cobra menos de la canasta familiar de CABA, calculada en 772 mil pesos según la Junta Interna de Ate Indec. Residentes y concurrentes convocaron a una asamblea culminada la movilización, rechazando la paritaria y exigiendo un 100% de aumento. En enero un residente de primer año cobró 540 mil pesos, estando en la línea de la pobreza. AMM pretende discutir la paritaria en marzo aunque para enero se espera una inflación similar al mes pasado, situación que aumentará la brecha entre la inflación y los ingresos. Es necesario rechazar fuertemente la paritaria y reclamar la participación masiva en el debate salarial. La Federación aún no sacó ninguna posición pública, lo cual alimenta la complicidad con los gremios firmantes. Es urgente que convoque a un congreso extraordinario y organizar el rechazo a semejante ajuste salarial.

Lxs trabajadores de la salud nos vemos fuertemente atravesadxs por las medidas de ajuste impulsadas desde el gobierno. El DNU, con toda su orientación a establecer una reforma laboral, pero también el apartado sobre salud, implican un golpe brutal a lxs trabajadores que ya sufrimos las consecuencias de la precarización laboral y el pluriempleo. La intención de reformar las leyes de salud mental, inicialmente con la Ley Ómnibus y actualmente con el debate por comisiones, es un ataque a los derechos de la población, cada vez más cautiva de un sistema de salud totalmente colapsado. El combo cierra con un rodrigazo que pulveriza nuestros salarios y el protocolo de Bullrich amedrentando a lxs que luchan. La atención privada y pública resulta deficitaria en un país donde las corporaciones médicas se la llevan en pala, mientras el Estado designa migajas para la salud. Todos los gobiernos pretenden administrar con el presupuesto 2023, un verdadero ajuste que traerá como consecuencia falta de insumos y salarios a la baja.

Más que nunca necesitamos seguir organizándonos de manera independiente de quienes negocian los salarios y conquistas a nuestras espaldas. Como lxs residentes y concurrentes, sigamos impulsando asambleas abiertas, discutiendo y votando medidas para frenar el ajuste.