Sindicales

11/5/2006|945

Paro por tiempo indeterminado en la salud


Desde que comenzó el año lectivo, con la huelga de docentes más masiva de los últimos tiempos y con la movilización de los estatales en la explanada de la casa de gobierno, las luchas obreras no le dan tregua al gobierno de Cobos. Ahora, l a colosal lucha de los compañeros de la salud de ATE y Ampros (profesionales) mantiene paralizadas las prestaciones médicas en todos los hospitales públicos y centros de salud. Desde hace casi un mes en la provincia sólo se atienden emergencias.


 


La falta de personal, infraestructura, materiales e instrumental, ponen de manifiesto el ahogo presupuestario que sufre la salud publica en Mendoza. El gobierno quiere privatizar la salud.


 


La resolución de las paritarias de 2005 de incluir en el básico el ítem 067 (150 pesos), y pasar a planta a todos los contratados, fue olímpicamente desconocida por el gobierno, que no incluyó esas partidas en el presupuesto 2006, “omisión” que quedó aprobada por los “representantes del pueblo”. Radicales, peronistas y demócratas son cómplices de la destrucción del sistema público de salud; privatizadores y homicidas del pueblo mendocino. Todos ellos deberían renunciar.


 


El gobierno respondió a la huelga primero intentando contratar a clínicas y sanatorios privados, que rechazaron el convite porque no estaba claro el financiamiento del asunto, y luego decidió descontar los días de paro para ver si logra quebrar a los compañeros. Es un fracaso su intento de poner en contra a la población, a pesar de la gran campaña de hostigamiento de los medios de comunicación.


 


Al momento de escribir este artículo, la huelga está entrando en una fase decisiva. El Partido Obrero lleva adelante una intensa campaña de agitación en apoyo, y señalamos que para que triunfe, se debe hacer todo lo contrario de lo que está haciendo la conducción de ATE: no se debe confiar en ninguna mediación, y menos de la Iglesia. Se debe organizar un fondo de huelga. Se debe pedir el apoyo de la población trabajadora y sus organizaciones. No se debe bajar ni un centavo del reclamo votado en las asambleas de 1.800 pesos de salario mínimo, la eliminación de los empleos basura (contratos y prestaciones) el pase a planta de los contratados, prestadores y los 1.500 compañeros con planes sociales que contraprestan en los hospitales completamente en negro. Se debe convocar a una gran asamblea general de trabajadores estatales para organizar un paro provincial hasta que triunfe la salud.


 


La única salida a esta crisis es el cumplimiento a los reclamos de los trabajadores y la triplicación del presupuesto de salud. Si Cobos dice que no hay plata... que se implemente un impuesto de emergencia a las grandes fortunas que se beneficiaron con la licuación de deudas y salarios provocados por la devaluación.


 


Si es incapaz de hacerlo, se tiene que ir.