09/04/2020

Parque industrial de Burzaco: la multinacional Ball viola la cuarentena

Organicemos comité obreros para enfrentar esta situación.

La metalúrgica Ball, ubicada en el parque industrial de Burzaco (Almirante Brown) decidió arbitrariamente violar la cuarentena, que solo habilita a las industrias esenciales a seguir operando, en medio de la pandemia del coronavirus y la crisis sanitaria.


La situación en las fábricas del parque industrial de Burzaco es una expresión cabal de una orientación general de las patronales, que buscan seguir cosechando abultadas ganancias en medio de la crisis. Las denuncias de como las patronales aprovechan el cuadro de excepcionalidad para avasallar los derechos de sus empleados, proliferan.


En el caso de la metalúrgica Ball, que se dedica a producir latas que funcionan como envases de cerveza y que emplea a más de 100 trabajadores distribuidos en varios turnos, se ha venido violando sistemáticamente las medidas adoptadas que indican que solo deben permanecer operativos los establecimientos dedicados a servicios esenciales o a la industria alimentaria. De esta forma también desconocen el derecho que tienen sus empleados a poder cumplir la cuarentena obligatoria para preservar su salud. Una experiencia similar se dio en la cervecería Quilmes, en la cual la empresa amparándose en que se trataba de un producto alimenticio, intentó abrir normalmente la fábrica apenas declarada la cuarentena. Pero se topó con la resistencia de los trabajadores que, en asamblea, decidieron no ingresar a la planta y pusieron en jaque la maniobra de la cual también formaba parte el sindicato cervecero.



Inmediatamente sancionada la cuarentena por parte del gobierno nacional, la patronal se dio toda una política de presión sobre los trabajadores para que no abandonen sus puestos de trabajo, la misma surtió efecto en la mayoría de los casos. Incluso la multinacional ataca a quienes si llevaron adelante el cumplimiento efectivo del aislamiento social.


Los trabajadores se encuentran batallando por su propia cuenta contra este atropello patronal. Se trata de afiliados al gremio metalúrgico que se encontraron con que su seccional de la UOM bajó las persianas días antes de que comience la cuarentena, dejando a cada fabrica en una lucha atomizada contra las empresas, para exigir que se cumpla la cuarentena y las condiciones de higiene y seguridad.


Los trabajadores no podemos ser quienes paguemos esta crisis a costa de nuestra salud, organicemos nuestros reclamos poniendo en pie comités obreros que hagan cumplir la cuarentena, rechacen y denuncien los aprietes patronales y defiendan las condiciones de higiene y seguridad en nuestros lugares de trabajo.