16/10/2014 | 1336

Peligra el trabajo de 3.000 metalúrgicos


«Claro que estamos preocupados, es mucha gente a la que se le termina su contrato de trabajo». El jefe de la CGT-Balcarce y secretario general de la UOM, Antonio Caló, se refirió así a la posibilidad inminente de que 3 mil metalúrgicos de Tierra del Fuego, cuyos contratos vencen el 31 de este mes, se queden sin trabajo a partir de noviembre, debido a la caída de la actividad.


 


Se trata de operarios que trabajan en las grandes plantas de BGH, New San, Carrier y Radio Victoria, instaladas en Río Grande y en Ushuaia. Esas fábricas, productoras de equipos de aire acondicionado, trabajan estacionalmente entre febrero y octubre. Sus obreros, carentes de estabilidad, son contratados todos los años para trabajar durante ese período, pero ahora las empresas anuncian que no los contratarán para la próxima temporada o lo harán en una escala mucho menor.


 


El desastre que se anuncia no termina ahí. Las fábricas de productos de línea blanca, que ya redujeron sus planteles de 15 mil empleados en 2013 a sólo 12 mil en 2014, prevén reducir aún más el número de sus operarios para el año que viene. Además de la recesión interna, esas empresas tienen problemas para proveerse de insumos debido a las conocidas restricciones cambiarias dispuestas por el gobierno.


 


Entretanto, en el Gran Buenos Aires, PSA Peugeot-Citroën, en Villa Bosch, anunció que sus 1.200 trabajadores del turno tarde, también afiliados a la UOM, seguirán suspendidos por lo que resta de octubre y que posiblemente esa medida se extienda hasta fin de año.


 


Como se ve, la situación provocada por despidos y suspensiones -con epicentro en la industria automotriz y en la metalúrgica- se ha vuelto dramática. Con la «preocupación» del burócrata oficialista no hacemos nada.


 


Durante todos estos años, las patronales de esas industrias, como admitió la Presidenta, la juntaron en pala. Los beneficios extraordinarios que acumularon no fueron de ninguna manera compartidos con sus empleados. Sin embargo, ante el primer parate en las ventas suspenden y despiden para que los trabajadores paguen la crisis. Además, el gobierno y la burocracia defienden a las patronales, incluso con patotas y con represión policial.


 


Resulta indispensable promover una profunda movilización para que se convierta en ley el proyecto del Frente de Izquierda que prohíbe despidos y suspensiones. Que se repartan las horas de trabajo entre todo el personal sin afectar el salario. Que se abran los libros de las empresas, para conocer sus costos y las ganancias que acumularon. Que se convoque a un paro activo de 36 horas, como primer paso de un plan de lucha para detener los despidos y suspensiones, y para defender el salario de la inflación galopante.


 


 

También te puede interesar:

Con 160 participantes de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, se resolvió una declaración política y adherir a la jornada nacional del PSC del 17/9.
Rechazamos los despidos, el traslado, la persecución y el vaciamiento de la Secretaría de niñez, adolescencia y familia.
Vamos por la reapertura de paritarias con cláusulas de actualización automática.
La UOM Campana firmó acuerdo de suspensiones con la patronal de Rocca, que viene de ejecutar 90 despidos el sábado 15.