15/10/2020

Petroleros: paritaria mentirosa

Un engaño al trabajador petrolero.
Por Corresponsal Agrupación Ahonikenk

El aumento del 31,2% que la comisión directiva del Sindicato de Petroleros Privados de Santa Cruz vende  por los medios no es como la muestran.

El reajuste de 16,2 % de la paritaria 2019, que debían otorgar por la cláusula de revisión en marzo, se venía pateando y hoy se otorga sin retroactivo a dicho mes y no remunerativo, es decir, en negro. Recién en marzo 2021 pasaría al básico (la paritaria central 2020 cerró con dos sumas de 30 mil) a pagar en dos meses noviembre y febrero por única vez, lo cual no iría ni al básico ni a los adicionales, y sin ninguna revisión de cláusula gatillo. Vale aclarar que el 5% en marzo y el 10% en abril si pasarían al básico en marzo 2021 lo cual no llegan a contemplar ni la mitad del índice inflacionario que según el Indec se prevé 32% de inflación anual.

Esta conducción, hoy más que nunca, es el canal de presión patronal que habilita despidos, suspensiones, rebajas salariales y deja pasar una flexibilización laboral que entrega derechos poniendo en riesgo la salud y vida de los trabajadores. Por lo contrario ni bien empezó la pandemia, salió con uñas y dientes a pelear un barril criollo para las operadoras a 45 dólares (subsidiado por el Estado) garantizándole las extraordinarias ganancias de siempre a la patronal. A pesar de este regalo desde los bolsillos de todos los ciudadanos a través de impuestazos, no fueron capaces o no tuvieron la voluntad de exigir que se respeten los puestos de trabajos y los sueldos de los compañeros que trabajan en la Industria.

Números «reales»

Según el Indec la inflación del año pasado fue del 54% y la calculada para este año 2020 sería de un 32%. La inflación acumulada en estos dos últimos años sumaría un 86%. El acuerdo paritario del año pasado fue del 32% y para este año un mentiroso 31,2%. En total 63,2% contra una inflación del 86% queda en evidencia la pérdida del 22,8% de nuestro salario.

Entonces, ¿qué festejan desde esta conducción? Les recordamos que la pérdida en el salario del trabajador es ganancia para el patrón. ¿La inflación como techo o como base de una negociación paritaria? Los burócratas siempre nos muestran que la inflación es el techo de una negociación paritaria, y alcanzarla para ellos es un gran logro, mientras que en ese supuesto caso no habría nada que festejar ya que solo estaríamos igualando nuestro sueldo respecto a la inflación de cada año. Es por eso que la inflación en estas negociaciones deberían ser tratadas como piso para empezar a negociar. Y todo se debería discutir en base a la «plusvalía», o sea, el excedente monetario originado por el trabajo humano presente en cualquier acción productiva, es básicamente el valor no pagado del trabajo del obrero del cual se hace propietario el empresario.

Y más discutible aún, en una negociación paritaria en la industria petrolera donde pagan la mano de obra en pesos mientras venden los barriles en dólares (recordemos que el dólar en marzo de 2019 cotizaba a $42,50 pesos y hoy cerró a $83.50 pesos doblando sus ganancias y esto es más discutible aún si tienen un barril criollo subsidiado por el Estado).

Para poner freno a la caída de nuestro poder adquisitivo y plantear una contrapropuesta son necesarias asambleas con mandato escrito en cada empresa para unificar todos los reclamos. Claudio Vidal, el secretario general del gremio petrolero de la provincia, no tiene mandato para empujar a los petroleros a sueldos por debajo de la línea de pobreza; no podemos ser los obreros petroleros los que paguemos la crisis si no las operadoras que por años vienen ganando sumas extraordinarias.